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12 de Febrero del 2019

Las Mafias del Gas

No le será fácil al presidente Andrés Manuel López Obrador recuperar el sector energético para los mexicanos. Y es que el nuevo director de la CFE, Manuel Bartlett, ya dejó ver ayer en la conferencia mañanera presidencial un poco de lo que se viene cuando soltó al aire algunos nombres de corporaciones que operan no solo con CFE, sino también con PEMEX
Aunque no sea ni tan clara ni tan mediático como el robo de combustibles, el escándalo que se asoma en las sociedades y en las redes de compra-venta de gas natural a CFE electrizan a cualquiera. El nuevo director de la paraestatal, Manuel Bartlett, ya dejó ver ayer en la conferencia mañanera presidencial un poco de lo que se viene cuando soltó al aire algunos nombres de corporaciones que operan no solo con CFE, sino también con PEMEX. Y de entre todos destaca IEnova. Solo para asomarse a uno de sus grandes negocios, ahí esta el gasoducto de Los Ramones, una mega obra plagada de dudas y de presumible corrupción, impulsada desde el sexenio del panista Felipe Calderón. Es el gasoducto que fue promocionado por Pemex para traer gas shale de Texas a precio de remate y que por intercambios accionarios acabó en el 2017 siendo propiedad un 50 por ciento a IEnova, 45 por ciento a BlackRock y sólo 5 por ciento a Pemex. Cuando se abran los expedientes para investigación, los mexicanos conoceremos del gran entramado de ventas y complicidades que pusieron en manos de extranjeros la industria energética nacional, con un criminal costo para la nación. Ahí aparecerán al lado de IENova y BlackRock, los de Sempra, TAG, Odebrecht y First Reserve ligadas todas a prominentes personajes como Carlos Ruiz Sacristán, Luis Téllez y Emilio Lozoya que en ocasiones actuaron como funcionarios y en otras como empresarios y promotores. Solo para refrescar la memoria, Ruiz Sacristán, Téllez y Lozoya forman una triada de personajes que de una u otra forma influyeron desde el gobierno las estrategias del sector energético, solo para contratarse después como operadores y cabildeadores de las empresas que hoy se presumen fachada a través de los llamados “fondos de inversión energética”. Solo como botón de muestra, Carlos Ruiz Sacristán, el director general de Sempra-IEnova, fue director de Pemex en 1994 y secretario de Comunicaciones y Transportes en el sexenio de Ernesto Zedillo. Consejero de Southern Copper Corportion, filial del Grupo México de Germán Larrea, durante cuatro años Ruiz Sacristán fue también consejero de OHL. Sí, la misma empresa acusada en el sexenio peñista de corrupción y en la que también era consejero Emilio Lozoya Austin, acusado aún de recibir millonarios sobornos de otra constructora, Odebrecht, la corporación brasileña ligada también a la construcción del gasoducto Los Ramones. Y solo para exhibir el nivel de los conflictos de interés, basta recordar que quien en 2015 era el director comercial de Blackrock en México, Isaac Volín, se convirtió en el director general de PMI Comercio Internacional, la firma que desde fuera de Pemex vende el crudo mexicano en el mercado internacional. Desde esa posición de influencia, PMI Holdings vendió sus participaciones del gasoducto que tenía a través de TAG Norte Holdings y TAG Pipelines Sur. El comprador: TETL México Sur y sus accionistas principales Blackrock y First Reserve. Lo que intentamos decir es que la lucha contra la corrupción energética será más que feroz, porque detrás del escenario aparecen los mismos influyentes nombres y algunas poderosas corporaciones nacionales y extranjeras que se enlistan tanto en la Reforma Energética como en el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. No le será fácil al presidente Andrés Manuel López Obrador y a sus escuderos Manuel Bartlett con la espada de CFE y a Octavio Romero con la de Pemex, enfrentar a esta hidra de mil corruptelas y complicidades. Lo que ya es un hecho, es que la voluntad de recuperar el sector energético para los mexicanos está en marcha. ¿Alguien se atreverá a boicotearlo?