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19 de Septiembre del 2019

#LadyBomba e Interjet

Por lo pronto le pediría al presidente López Obrador que antes de subirse a algún vuelo de Interjet pregunte de antemano quién es el capitán. No vaya a ser
En el marco de los festejos patrios, una piloto de Interjet provocó una conmoción en las redes sociales al sugerir tirar una bomba en el Zócalo de la Ciudad de México durante el Grito. “Nos harían un favor a todos”, dijo Ximena García. Está claro que la piloto de Interjet no solo no midió la dimensión de su terrorífico deseo, sino que se exhibió como una persona inmadura, insensata, carente del mínimo criterio. Su deseo estaba encaminado, por supuesto, a desaparecer al presidente Andrés Manuel López Obrador, el personaje central en la ceremonia del Grito, que congregaba a decenas de miles en la explanada frente al Palacio Nacional. Pero el absurdo deseo de la piloto, ahora conocida como #LadyBomba, obligó a levantar el cuestionamiento de si ella tiene la estabilidad mental suficiente para poner en sus manos el control de una aeronave y las vida de decenas de pasajeros. Sobre todo cuando postdateó su comentario con otro comentario igualmente inmaduro: “Si les molestan mis comentarios bórrenme, créanme que me vale 2 pesos. Saludos cordiales”. Eso solo tiene un calificativo y se le dice “importamadrismo”. Y es contagioso. Tanto, que otra compañera piloto, también de Interjet, Gabriela García Garza, salió en redes a respaldar a #LadyBomba: “Yo te apoyo” y remata diciendo “jajaja siempre nos apoyan…” La respuesta sobre la estabilidad y madurez de Ximena García es sencilla. Quien así piensa, coloca su idea en la lista de sus posibilidades mentales. De ahí a brincar a ser ella misma la heroína que les cumpla “el favor” a todos los mexicanos, podría existir un pequeño paso. Mejor ni averiguar. Lo peor fue la reacción de Intrerjet, la empresa capitaneada por Miguel Alemán Magnani, y que en semanas recientes viene dando tropiezos fiscales y operativos que le están alejando pasajeros. Y el caso de la llamada #LadyBomba vino a sumarse a la lista de desaciertos de la línea aérea, que lejos de cesar a la piloto-juega-bromas-pesadas, se limitó a emitir un escueto comunicado. “Interjet lamenta la inaceptable publicación en redes sociales atribuida a una de sus colaboradoras, misma que no representa los valores, la visión, ni la posición de la empresa. “Interjet se encuentra haciendo una detallada investigación interna alrededor de esta penosa situación. La empresa reitera su compromiso total con la seguridad, la tolerancia, el respeto y el rechazo a cualquier manifestación de violencia”. Hasta aquí el comunicado. Más tarde se anunciaría que a las dos pilotos involucradas se les retiraba de la línea de vuelo, en lo que finalizan una serie de evaluaciones. Muy limitado. El cese al menos de #LadyBomba habría sido lo sensato considerando que se trató de una broma de pésimo gusto, gestada por quien debe ser una profesional en su disciplina y a quien se le encomienda una aeronave que en cualquier momento puede convertir en un proyectil letal. Nadie olvida las Torres Gemelas. Con su tibia actitud, Interjet mostró una inmadurez como empresa muy similar a la exhibida por #LadyBomba. El caso de volvió tan viral y debatido, que la piloto Ximena García se produjo ayer mismo un video que subió a sus redes sociales, en el que se disculpa por la mala broma. Pide perdón al presidente y se declara “enemiga de la violencia”. ¿Alguien puede creer que sea “enemiga de la violencia” una persona que llama a lanzar una bomba en el Zócalo para acabar con el presidente en turno y de paso con todos los mexicanos que lo acompañaban a vitorear a los héroes que nos dieron patria? Muy prudente, el presidente López Obrador calificó de “bastante fuerte” el comentario, pero fue cauto al decir que esperará las investigaciones que prometió la aerolínea. ¿Ustedes abordarían un avión piloteado por #LadyBomba? Yo no. Y por lo pronto le pediría al presidente López Obrador que antes de subirse a algún vuelo de Interjet pregunte de antemano quién es el piloto. No vaya a ser.