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28 de Marzo del 2019

La Nueva Malinche

Dos personajes destacan por sus críticas fuera de lugar a la petición de Andrés Manuel López Obrador para que el gobierno español pida una disculpa en las que escupieron para arriba
La petición del Presidente Andrés Manuel López Obrador para que el gobierno español pida una disculpa por la barbarie de la conquista sobre los pueblos indígenas despertó las pasiones. Dos personajes destacan por sus críticas fuera de lugar en la que, como dicen en mi rancho, “escupieron para arriba”. Porque se puede debatir con todo el derecho a disentir si se considera justa o no la petición del perdón del mandatario mexicano. Pero lo que no se puede hacer es ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Vicente Fox, el presidente que traicionó “el cambio”, envió un tweet que al texto dice: “La señora Gutiérrez Müller se reunió con la ministra de Justicia de España, Dolores Delgado, a quien le habló del interés del gobierno para solicitar las disculpas del Estado”. Y Fox remató diciendo: “Ándale López, ya ‘salió la sopa’. Eres un MANDILÓN!! La pareja presidencial.” Aunque fuera de lugar, cualquiera podría hacer un cuestionamiento así. Cualquiera, menos Vicente Fox quien tiene bien ganado su lugar en la historia política mexicana por el Presidente Superman... ¡Supermandilón! ¿O ya se le olvidó al vaquero de Guanajuato que el fracaso de su transición prometida se le evaporó en el despacho presidencial para irse a aliarse con el PRI a la cabaña acogedora, donde su esposa Marta despachaba con todo el poder? ¿Se le borraron de la memoria a Fox los reclamos que sus dos más intimos amigos, José Luis “El Bigotón” González y Lino Korrodi, le recriminaron cuando le dijeron que la hora de consejos que ellos le daban no podía competir con las ocho horas de sábanas que compartía con la señora Marta? Y quienes le forjaron a Fox su candidatura, los que le consiguieron los dineros para la campaña y lo instalaron en Los Pinos, se alejaron. Pudo más el poder del mandil. Increíble que el mandilón se lance contra quienes llama mandilones. El otro caso patético, por hipócrita, es el de Mario Vargas Llosa, el laureado Premio Nobel de Literatura, quien nunca debió alejarse de sus hermosas letras para acabar como un fracasado, amargado y deprimido de la política. Al escritor y fallido político se le soltó la lengua precisamente en el Congreso Internacional de la Lengua Española. Y arremetió contra la inciativa López Obrador. Vargas Llosa dijo que “el mandatario mexicano se equivocó de destinatario. Esa carta debió de mandársela a él mismo y responderse o respondernos a la pregunta de por qué México, que hace cinco siglos se incorporó al mundo occidental gracias España y que desde hace 200 años es independiente y soberano, tiene todavía tantos millones de indios marginados, pobres, ignorantes y explotados”. Como peruano que es de nacimiento, Vargas Llosa tendría que reconocer que en su país del que tanto reniega desde que no lo eligieron presidente, también existió un Moctezuma. ¿Se le olvidó al Premio Nóbel que el conquistador Francisco Pizarro –el Hernán Cortés peruano- sometió al imperio incaico envenenando a los generales del Inca Atahualpa, quien fue tomado preso por los españoles y luego ejecutado? ¿Acaso no recuerda Vargas Llosa que en lo que es ahora Lima, los ejércitos de Pizarro acabaron con la población originaria del Valle de Ichma, antiguo nombre del valle limeño, además de masacrar poblaciones enteras de toda la franja costera del Perú? Pero bueno...... cómo esperamos que tenga memoria de peruano, si Vargas Llosa no tuvo el valor de mantenerse en el Perú para rescatar a los pueblos indígenas y herido en su ego se marchó a vivir a España. Quizás por ello el ahora ciudadano español, Mario Vargas Llosa, aprovechó que estaba en presencia de sus monarcas Felipe VI y Letizia para enmendarles la plana y atacar al presidente López Obrador. Ni hablar, quien pensaría que el admirado Premio Nobel acabaría fregándole los pisos a sus soberanos, los reyes de España, como toda una moderna Malinche del Siglo XXI.