18 de mayo 2021

29 de abril 2021

¡Que alguien me explique!

Jugada de sacrificio

Para AMLO, como manager de la 4T, es más estratégico que se descalifique a Samuel García para romper el amenazante eje Nuevo León-Jalisco que tendría Movimiento Ciudadano en 2024, que retener una o dos gubernaturas en Guerrero o Michoacán

Por Ramón Alberto Garza

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Como todo buen manager de su deporte favorito, Andrés Manuel López Obrador sabe que en el beisbol existen las llamadas “jugadas de sacrificio”.

Se trata de que un jugador acepte morir en el turno al bat, a cambio de que el equipo consiga un logro mayor, como anotar una carrera o sacar del cuadro al rival.

Pues una “jugada de sacrificio” es la que parece que se está perfilando rumbo a las elecciones para gobernador en los estados de Guerrero, Michoacán y Nuevo León.

Guerrero y Michoacán visten el uniforme de Morena. Nuevo León es un equipo que juega bajo los colores naranja de Movimiento Ciudadano.

Desde hace meses venimos advirtiendo aquí, que el manager López Obrador está obsesionado con derrotar en el juego por Nuevo León a Movimiento Ciudadano.

No lo quiere de aliado del equipo de Jalisco, que ya viste el uniforme naranja y con quien haría una peligrosa dupla rumbo al Campeonato Presidencial 2024.

En ese marco podríamos analizar lo que sucedió con el rechazo del Instituto Nacional Electoral a las candidaturas morenistas de Félix Salgado Macedonio, para Guerrero, y de Raúl Morón, para Michoacán.

En ambos casos, a Salgado Macedonio y a Morón, les cantaron los tres strikes y quedaron fuera del juego por no presentar en tiempo y forma sus gastos de precampaña, que dicen no superaban los 20 mil pesos.

Después de semanas de protestarle airada, e incluso, groseramente su fallo al umpire del Instituto Nacional Electoral, los dos coequiperos de Morena salieron ayer por fin a decir que respetaban la decisión.

El Toro Salgado Macedonio sorprendió con su mensaje de “la decisión del tribunal es inapelable, es el órgano máximo y no hay derecho a Amparo… ahora hay que cumplir lo que está diciendo. Tenemos 48 horas para sustituir al candidato, no hay más, hay que hacerlo”.

Para algunos, el apaciguamiento del guerrerense tiene que ver con que ya le autorizaron que sea su hija Evelyn Salgado Pineda quien aparezca en la boleta como candidata de Morena a la gubernatura que le negaron. Y quizás, el acuerdo sea que, en uno o dos años, le ceda su silla al padre hoy sacrificado.

Pero hay quienes piensan que la “jugada de sacrificio” con los candidatos de Morena en Guerrero y Michoacán, lo que de verdad busca es tumbar a un equipo más peligroso para el futuro de la Cuarta Transformación: a Movimiento Ciudadano y en concreto a su candidato Samuel García, como su candidato para Nuevo León.

Samuel García, aparente puntero en las encuestas -ligeramente por encima del priista Adrián de la Garza y de la morenista Clara Luz Flores- naufraga desde hace algunos días en un mar de cuestionamientos.

No se trata solo de los excesivos montos de sus gastos de campaña, sino también de presuntas relaciones familiares peligrosas con un ex jefe del Cártel del Golfo.

De acuerdo a los que analizan el Caso Samuel García, sus gastos de precampaña y de campaña en el primer mes ascenderían a 20 millones de pesos.

De esa cifra, 1.5 millones serían recursos provenientes de fondos electorales de su partido y el resto de aportaciones privadas, incluyendo tres millones de pesos de donaciones en efectivo, que figuran en su reporte y que están siendo investigados a detalle.

Si a El Toro Salgado Macedonio lo mandaron a las regaderas con tres strikes por 20 mil pesos, si se confirma el reporte de Samuel García, el Instituto Federal Electoral podría cantarle el out y dejarlo fuera de la boleta. Sus montos son mil veces los de Salgado Macedonio.

Con esa jugada, el Instituto Nacional Electoral empataría el marcador y demostraría que sus descalificaciones de Salgado Macedonio, y de Morón, no fueron por intereses partidistas. Que el castigo por el mismo delito electoral corre igual para otros partidos, como Movimiento Ciudadano.

Para Andrés Manuel López Obrador, como manager de la Cuarta Transformación, es más estratégico que se descalifique a Samuel García para romper el amenazante eje Nuevo León-Jalisco que tendría Movimiento Ciudadano en 2024, que retener una o dos gubernaturas en Guerrero o Michoacán.

De cualquier manera, a pesar de la “jugada de sacrificio”, en Guerrero y Michoacán, el candidato de Morena, quienquiera que sea, tiene todas las posibilidades de ganar.

Pero para dejar fuera del Campeonato Presidencial 2024 a un rival tan fuerte e independiente como Movimiento Ciudadano solo hace falta un out. Y ese lleva por nombre Samuel García. ¿Se lo cantarán?

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