5 de julio 2022

27 de mayo 2022

¡Que alguien me explique!

Intenta Samuel ‘comprar’ diputados

Legisladores locales de Nuevo León revelaron a Código Magenta que habrían recibido ofertas individuales de entre 5 y 10 mdp, a cambio de que cambiaran el color de su camiseta política -azul o tricolor- por la color naranja, de MC

Por Ramón Alberto Garza

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El Gobernador Samuel García salió ayer jueves “de compras”.

Su antojo: “adquirir” -en subasta abierta- a por lo menos dos diputados de la Oposición para impedir que la mayoría legislativa  del PAN y del PRI voten una ley que despoje al mandatario del control de la Unidad de Inteligencia Financiera de Nuevo León, hoy controlada por el Ejecutivo.

Legisladores locales de Nuevo León revelaron a Código Magenta que habrían recibido ofertas individuales de entre 5 y 10 millones de pesos, a cambio de que cambiaran el color de su camiseta política -azul o tricolor- por la color naranja, de Movimiento Ciudadano.

La intención del Gobernador sería romper el bloque de mayoría de 28 legisladores que se requieren para tener el control del Congreso de Nuevo León. Con dos diputados del PAN o del PRI que le aceptaran la oferta, la mayoría opositora estaría impedida para operar cambios legislativos.

La intentona de Samuel García para “comprar” a los legisladores de Oposición busca que no se vote la iniciativa del PAN y del PRI, con la que el mandatario estatal perdería el control sobre la Unidad de Inteligencia Financiera.

Esa posición es ocupada desde septiembre 21 del 2021 por Carlos Mendoza Cano, un ex empleado del despacho fiscal que maneja el padre del Gobernador, Samuel García Mascorro, y cuya designación fue cuestionada porque en su  expediente se encuentran acusaciones de fraudes inmobiliarios.

El de Mendoza Cano fue el primer nombramiento que hizo Samuel García, aun cuando todavía no tomaba posesión. El entonces gobernador Jaime “El Bronco” Rodríguez le corrió la cortesía de cederle el privilegio, porque su sucesor buscaba operar la Unidad de Inteligencia Financiera para ajustar cuentas con opositores.

La intentona de “comprar” a los legisladores de Oposición es la tercera confrontación que Samuel García tiene con el PAN y con el PRI, con quienes hasta hace unos días presumía de tersas relaciones.

La primera fue la embestida contra el Fiscal independiente, Gustavo Adolfo Guerrero, con quien se confrontó mediáticamente -y en redes sociales- ante el caso de la muerte de Debanhi Escobar, un presunto feminicidio mal manejado que revistió de serias implicaciones de impacto nacional. La presunción sobre los ataques al actual Fiscal independiente es que Samuel García buscaba promover la salida de Guerrero para instalar a su propio Fiscal, a modo.

La segunda fue el “apadrinar” la deserción de Jesús Nava, el alcalde panista de Santa Catarina, quien se dijo cansado de ser manejado por Víctor Pérez -jerarca de la Santísima Trinidad panista- y optó por renunciar al azul del PAN y mudarse al naranja Movimiento Ciudadano.

Y la tercera es esta intentona de “comprar” legisladores en un intento por cancelar el control de la mayoría opositora en el Congreso, lo que rompe de facto -ya con los antecedentes del Fiscal y del alcalde de Santa Catarina- cualquier pacto de civilidad política entre el gobierno emecista y sus opositores.

¿Algún legislador de oposición soñó anoche con amanecer con 5 o 10 millones de pesos más en su cuenta de cheques?

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