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20 de Diciembre del 2018

Grinch en negro

A unos días de disfrutar de la Navidad se le apareció a México el Grinch vestido de negro. Los precios del crudo se desplomaron, dando el precio mas bajo en 15 meses. Esto amenaza con arruinar las mejores intenciones del primer presupuesto del gobierno de la Cuarta Transformación
A unos días de disfrutar de la Navidad se le apareció a México el Grinch vestido de negro. Y amenaza con arruinar las mejores intenciones del primer presupuesto del gobierno de la Cuarta Transformación. Tan solo el martes, los precios del crudo se desplomaron un 7 por ciento para cotizarse por debajo de los 47 dólares por barril, el precio mas bajo en 15 meses. La nueva sacudida petrolera obedece a que tanto Estados Unidos como Rusia están produciendo mucho mas crudo de lo que se esperaba, elevando sensiblemente la oferta. Esta sobre oferta vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de que los precios del petróleo se desplomen a niveles alarmantes para la industria, como sucedió hace dos años cuando el barril de crudo apenas cotizaba por debajo de los 30 dólares. Para México y para su nuevo gobierno es el peor de los regalos navideños. Sobre todo cuando presupuestaron sus ingresos sobre una base de 55 dólares por barril. Del día en que se dio a conocer el presupuesto a hoy ya se cayó 8 dólares. Si no se abaratara todavía mas el crudo, solo con la baja de los últimos días, el presupuesto federal se vería reducido casi un 15 por ciento en su expectativa de ingresos petroleros. Ese sería un golpe muy severo al billón 45 mil millones de pesos que se proyectaban de ingresos petroleros, lo que obligaría a una nueva ola de recortes al gasto federal. ¿Comenzamos desde ahora a sacar la tijera? Pero el desplome de los precios del petróleo complica todavía mas las políticas públicas del gobierno de la Cuarta Transformación porque exhibe una nueva pregunta: ¿Bajarán los precios de la gasolina en la misma proporción para beneficio de los consumidores mexicanos? Para los automovilistas norteamericanos, la caída de precios de petróleo ya les reportó beneficios. Y disfrutarán una Navidad con el precio del galón de gasolina 5 pesos mas barato. Es decir, un peso 25 centavos menos por litro que lo que pagaban hace un mes. Si el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador es congruente con lo que en México conocemos como “el gasolinazo”, los precios de los combustibles tendrían que bajar en la misma proporción que baje el precio del petróleo. Algo que jamás sucedió desde que hace un año el gobierno de Enrique Peña Nieto implementó la falsa política de precios flexibles. Siempre fueron a la alza, nunca a la baja. Pero el nuevo gobierno deberá enfrentar el dilema. Tendrá que decidir entre cumplir la promesa de precios realistas, acordes al precio internacional de las gasolinas, o sostener el modelo que hace de la venta de combustibles un mecanismo alternativo de recaudación fiscal, que compensa la elevadísima evasión fiscal. Si se cumplen las promesas de campaña, la caída en los precios desplomaría también la recaudación del impuesto especial a las gasolinas y eso se traduciría en otro impacto sobre las debilitadas finanzas públicas. Por eso decimos que el desplome de los precios internacionales del crudo son el Grinch negro en la primera Navidad del gobierno de la Cuarta Transformación. Porque desde el lado que se le vea, solo vendrán caídas sensibles en los ingresos federales que obligarán a reajustar un presupuesto que todavía está en discusión, sin la aprobación del Congreso. Un primer paso en el camino correcto sería ajustar a la baja el precio referencia de 55 dólares por barril con el que calcularon el presupuesto 2019. Sería una excelente señal de que vamos a operar en el realismo económico.