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16 de Agosto del 2018

¿Quién gobierna Nuevo León?

El estado industrial insignia de México, sede de corporaciones industriales, de servicios y de educación, naufraga en un alarmante limbo político.

Nuevo León está suelto. El estado industrial insignia de México, sede de corporaciones industriales, de servicios y de educación, naufraga en un alarmante limbo político.

El fracaso del experimento independiente llamado Jaime “El Bronco” Rodríguez tiene a esa entidad contra la pared. Y ni sus líderes empresariales saben como darle salida a esa desgobernabilidad. Después de una campaña presidencial fallida, “El Bronco” volvió sin brújula. Acosado por las deudas de sus delitos electorales que superan los 20 millones de pesos, simplemente carece de oficio y de destino. Su hombre de confianza, Manuel González, a quien encargó la silla mientras se iba a soñar con Los Pinos, fue más eficaz, concertador y responsable. Tanto, que ahora los celos le ganan a “El Bronco”, quien amenaza en corto con removerlo de la Secretaría de Gobierno. Y mientras, el Estado naufraga en la falta de obras, la incompetencia para bajar fondos presupuestales e incluso la amenaza del “gobernador independiente” de romper con el Pacto Federal si el nuevo gobierno morenista le impone un superdelegado. En ese río revuelto, los partidos políticos retoman posiciones y todo indica que el PRI es quien está sacando la mejor tajada. Y a las pruebas nos remitimos. Rodrigo Medina, el ex gobernador al que “El Bronco” juró que metería a la cárcel, logró el martes la exoneración de un juez en el caso más armado, que era el de la armadora coreana KIA. Así que quienes daban por muerto a Medina, pueden ir guardando las esquelas, las flores y los cirios. Está más vivo que nunca. Los legisladores priistas locales, bajo la estrategia de Francisco Cienfuegos, se aprestan a crear un frente con otras fuerzas políticas para sentar agenda y ser los dueños de la batuta. Sobre todo por aquello de que en octubre se necesite designar el relevo de “El Bronco”. Y en la disputa en los tribunales electorales, el priista Álvaro Ibarra recupera para el medinismo un asiento en el Congreso local, un hecho que fortalece las posibilidades de dominación tricolor. El PAN se desangra bajo el cacicazgo cada vez más fallido de Raúl Gracia, quien no operó lo suficiente para retener San Pedro Garza García su histórico y eterno bastión. En cambio el panista Zeferino “Chefo” Salgado si hizo lo necesario para que el también panista Víctor Fuentesno fuera el primer lugar al Senado, lo que lo ubicaría como el nuevo jerarca local albiazul. La negociación terminó en “acuerdo” para cruzar votos azules a favor de Samuel García, de Movimiento Ciudadano. Fuentes se debió conformar con un segundo lugar, que no le alcanza para desafiar ni a Gracia ni a “Chefo”. Y en medio de los reacomodos de la “chiquillería”, la posibilidad de que mañana viernes se revierta el resultado electoral de Monterrey donde en primera instancia ganó el PAN confirmarían la reelección del priista Adrián de la Garza. Con Medina exonerado, los priistas operando una estratégica alianza en el Congreso, con Álvaro Ibarra recuperando la curul perdida y Adrián de la Garza salvando su reelección, la pregunta es obligada: ¿quién gobierna Nuevo León? Por eso la apuesta es que para octubre, al cumplirse los tres años del “gobierno independiente”, Jaime Rodríguez se iría a buscar nuevos horizontes. Pero mientras eso sucede –o no-, el pujante Nuevo León está en el limbo y por desgracia en la antesala de una mudanza de cárteles del narcotráfico. Y los empresarios del llamado Grupo de los 10, ¿qué dicen de lo que pasa en “su Estado”?