24 de julio 2021

22 de junio 2021

¡Que alguien me explique!

Expulsada del Paraíso

Era vox populi que tan pronto pasaran las elecciones, Irma Eréndira Sandoval dejaría la Secretaría de la Función Pública sin ser reconvenida a un nuevo lugar en el Gabinete

Por Ramón Alberto Garza

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México ocupó, en 2020, el lugar 124 entre 180 naciones del mundo en las que Transparencia Internacional midió el Índice de Percepción de la Corrupción.

Nos ubican en la zona roja de los países más corruptos. Y para entender con quién nos “codeamos” en ese ranking, los 10 países que superan a México en la tabla son Kirguistán, Kenia, Bolivia, Níger, Zambia, Ucrania, Sierra Leona, Nepal, Suazilandia y Egipto. Esas naciones son percibidas como menos corruptas que México.

En una escala del uno al 100, donde 100 es lo menos corrupto, México tiene apenas 31 puntos. Es menos de la mitad de los 67 que tiene Chile, la mitad de los 62 puntos de España y 16 menos que Cuba, que alcanza 47 puntos.

Es cierto que desde que arrancó en 2018 el gobierno de la Cuarta Transformación avanzamos tres puntos. Teníamos una puntuación de 28 y ahora vamos en 31. No hay que regatear méritos.

Pero esa cifra dista mucho de las cuentas alegres que reportó Irma Eréndira Sandoval en su despedida como secretaria de la Función Pública.

En sus palabras frente al presidente López Obrador, la funcionaria dijo que, además de ahorrar al Erario 200 mil millones de pesos por las políticas de austeridad, en su gestión México recuperó 14 posiciones en el índice global de corrupción. Ya vimos que fueron solo 3.

“Subimos, precisamente, no uno o dos ni cinco ni 10, sino 14 puntos, 14 posiciones en lo que es, digamos, este indicador internacional del índice global de corrupción, de transparencia internacional”, expresó en Palacio Nacional.

Hija de Pablo Sandoval, un viejo luchador social, y esposa de John Ackerman, uno de los politólogos influyentes del lopezobradorismo, Irma Eréndira se instaló desde el arranque del gobierno de la Cuarta Transformación en el epicentro de la lucha anticorrupción.

Ese era el tamaño de la fe que el presidente López Obrador profesaba, no solo por ella, sino por su padre y su abuelo, quienes lucharon a su lado en lo que llamaban “el lado correcto de la historia”.

Pero su salida del Gabinete obedece a serias fricciones políticas, cuando su hermano Pablo Amílcar Sandoval osó disputarle a Félix Salgado Macedonio la candidatura de Morena al gobierno de Guerrero.

Y frente a su desobediencia política, las presiones sobre la familia Sandoval alcanzaron el quiebre con la casa presidencial, obligando a Pablo Amílcar a declinar cualquier aspiración. Pero el inquilino de Palacio Nacional ya les había perdido la confianza.

Era vox populi que tan pronto pasaran las elecciones, Irma Eréndira dejaría la Secretaría de la Función Pública sin ser reconvenida a un nuevo lugar en el Gabinete.

Se va a la UNAM, al Laboratorio de Documentación y Análisis de la Corrupción y la Transparencia, la institución que ella fundó y de la que fue su directora.

En su lugar entra Roberto Salcedo Aquino, licenciado en Ciencias Políticas de la UNAM, que alcanzó a dirigir las facultades de Ciencias Políticas y Administración Pública, así como Relaciones Internacionales en la UNAM-Acatlán.

Viene de ser 18 años auditor especial en la Auditoría Superior de la Federación, pero su mayor roce político se da al lado del finado Manuel Camacho.

Bajo su batuta fue oficial mayor, tanto en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, como en la jefatura del Distrito Federal y en Relaciones Exteriores.

Sin dejar a un lado que fue también director general adjunto de Banobras y Subsecretario de Desarrollo Urbano de la Sedesol. Un excelente currículum vitae.

Sobre los hombros de Salcedo Aquino descansará el cierre sexenal de la Secretaría de la Función Pública, que tiene abultados expedientes de corrupción, en un gobierno que no se caracteriza por su transparencia.

Un gobierno que prometió transparencia, pero en el que hoy, 43.3 por ciento de los contratos públicos son por adjudicaciones directas. Y si las obras son para militares, pues a cuadrarse.

Nos deja como asignatura pendiente la investigación completa de los videos de Pío López Obrador recibiendo aportaciones en efectivo para cumplir la promesa presidencial.

“Dejo en claro que si mis seres queridos, mi esposa o mis hijos, cometen un delito, deberán ser juzgados como cualquier otro ciudadano. Solo respondo por mi hijo Jesús por ser menor de edad”, expresó López Obrador el 1 de diciembre de 2018.

Pero pasajes como la salida de Irma Eréndira son el signo que va dejando huella en el Gabinete del presidente López Obrador.

Se van aquellos que disienten, que no se sienten escuchados, que no están de acuerdo con la ruta de la Cuarta Transformación o que caen de la gracia presidencial. El caso de Irma Eréndira califica entre éstos últimos, entre aquellos que ya fueron expulsados del Paraíso.

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