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06 de Junio del 2018

El tercer debate

En el war room de los candidatos presidenciales se analiza sí deben quemarse todas las naves antes del tercer debate. Incluso se habla de que Anaya está siendo presionado para declinar a favor de Meade. Justo ayer, en el programa “Sale el Sol” de Grupo Imagen, se le dio espacio a un personaje de la farándula que reveló un presunto vínculo de la actriz Marjorie de Sousa con Ricardo Anaya.
Por ser el último antes de la elección presidencial, el tercer debate pactado para el próximo 12 de junio será el de todo o nada. Después de esa aparición mediática con elevadísima difusión nacional, ya no existirá otra oportunidad de dar la sorpresa, ni el brinco en las encuestas o el soñado pero hasta ahora no alcanzado reposicionamiento. Por eso en los war rooms de los cuatro candidatos presidenciales se evalúa a fondo lo que sería el último golpe a sus rivales. Analicemos los escenarios, de menos a más. Sin duda el más débil de los candidatos es Jaime “El Bronco” Rodríguez. Sin superar los tres puntos en las preferencias, el candidato independiente viene cargando el presunto proceso de lavado de dinero y delincuencia organizada que pesa sobre los dineros de su campaña. Frágil posición si se considera que con esa espada de Damocles lo pueden presionar para que decline en favor de alguno de los candidatos anti-lopezobradoristas. La escena que en los cuarteles de José Antonio Meade o Ricardo Anaya negocían, es que quienes apadrinan a El Bronco lo convenzan de declinar en favor de uno o de otro en vivo, en pleno debate. Ricardo Anaya trae otra cruz a cuestas. Sus amenazas sobre el presidente Enrique Peña Nieto lo alejaron de un puñado de benefactores económicos de peso y las deserciones de sus padrinos no cesan. Alguien busca descongelar los expedientes de la bodega de Barreiro en España para usarla como estrategia de descalificación o declinación a favor de Meade. Por las buenas o por las malas. Y ayer en Radiofórmula, en el programa “Sale el Sol” de Gustavo Adolfo Infante y Ana María Alvarado, Giovani Medina, ex pareja de Ninel Conde, pretende vincular a la actriz Marjorie de Sousa con el candidato presidencial de Por México al Frente. De acuerdo al empresario, el esposo de la actriz, Juan Gil, sufre por el tráfico de influencias y exhortó al aire a Marjorie de Souza a “que aclare a la opinión pública cómo, cuándo, y por qué está recibiendo apoyo del candidato Ricardo Anaya”. Sumadas las intentonas Barreiro y De Souza, la intención de los adversarios que el Joven Maravilla se hiciera a un lado. Aunque ayer el candidato del Frente por México ya volvió a aclarar que no espera declinar. José Antonio Meade es quien mas tiene que ganar y menos que perder en el tercer debate. Si bien mejoró entre el primero y el segundo debate, en este el reloj se para. Lo que deje sobre la mesa será lo que pueda conquistar o no entre los ciudadanos todavía indecisos. En contraparte Andrés Manuel López Obrador es quien más tiene que perder y menos que ganar. De hecho en su war room las opiniones están divididas sobre si debe aceptar ir o no a este debate que no es obligatorio. Con la cómoda ventaja que le dan las encuestas, todas, a menos que desplegara una estrategia definitiva y contundente para enamorar a los indecisos, el asistir se le convierte en un riesgo innecesario. Pero hasta ayer dominaba el que sí asistirá. Lo haría para tenderle la mano a los tres, para decirles que no existirán resentimientos con sus rivales si el voto lo favorece. Por eso decimos que el tercer debate será casi el telonazo de la campaña presidencial. Porque unos días mas tarde vendrá la veda en la que todos tendrán que quedarse calladitos, hasta el primero de julio cuando acudan a votar. Hasta que se conozcan los resultados.