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02 de Julio del 2020

El Pacto Lozoya

Lo que vendrá con la extradición de Lozoya va mas allá de inculpar a Enrique Peña Nieto y a Luis Videgaray: se pretende exhibir toda una presunta red de corrupción, sobornos y vinculaciones financieras entre Pemex y el PRI
Cuando el Fiscal General de la República anunció que en España se había dado ya luz verde a la extradición de Emilio Lozoya, la palabra “pacto” apareció luminosa en el cielo político del gobierno de la Cuarta Transformación. Después de meses de luchar a contracorriente, Alejandro Gertz Manero sin duda convenció al ex director de Pemex sobre un mejor futuro. Y eso ocurriría si cooperaba a esclarecer la cuestionada compra de Agro Nitrogenados y los sobornos presuntamente entregados desde Odebrecht, a través de Pemex, para la campaña presidencial del 2012. No era algo nuevo. Cuando se inició este caso, el abogado Javier Coello Trejo advirtió el 26 de julio del 2019 que su cliente diría la verdad de todo exhibiendo en un video los detalles de las vinculaciones de Peña Nieto y Videgaray. El defensor de Lozoya se quejó de que en México se habían acabado las lealtades y eso se llamaba cobardía. Y reveló que su cliente fue despedido en enero como director de Pemex, precisamente porque en diciembre se opuso a la compra de la planta de fertilizantes. Pero la amenaza de exhibir un video se frenó en medio de las negociaciones para extraditar sin sobresaltos desde Alemania a Gilda Margarita Austin y Solís. La madre de Lozoya logró regresar a México para continuar en libertad con su proceso judicial. Por eso ahora que se reactivó la extradición del director de Pemex la reacción inmediata fue la de apostar a que Lozoya va a revelar quienes le pidieron que cometiera los ilícitos. Eso le ayudaría a evadir o atenuar su condena. Sin embargo la renuncia del abogado Coello Trejo como defensor de Lozoya le inyectó un ingrediente de intriga a la ya anunciada extradición. ¿Por qué el defensor que tanto amenazó con inculpar con pruebas al ex Presidente Enrique Peña Nieto y al ex Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, abandonaba el barco? ¿Cuáles son las divergencias sobre las decisiones en las estrategias jurídicas con la familia Lozoya que Coello Trejo reveló en su comunicado del lunes? Hay quienes advierten que lo que se busca que venga a revelar Lozoya -mas allá de inculpar o no a sus jefes- es el destape de los expedientes de sobornos que habrían salido de las arcas de Pemex para pagar tanto campañas electorales del PRI, como el cabildeo de la Reforma Energética aprobada en 2013. Mas en concreto, podría tratarse de conocer los detalles para el pago de deudas del PRI en la campaña presidencial 2012, así como la disposición de grandes sumas de dinero entregado a diputados y senadores para lograr la aprobación de la nueva legislación energética. Si cumpliera esas promesas, mas allá de inculpar a un ex Presidente y un ex Secretario de Hacienda, Lozoya le facilitaría al gobierno de la Cuarta Transformación dos armas estratégicas para desmantelar una parte crucial del andamiaje de sobornos y prebendas. En el caso de los partidos políticos, como sería el del PRI, se volvería a exhibir que Pemex fue utilizado una vez mas en el financiamiento de una campaña presidencial, como ocurrió en el 2000 con el famoso Pemexgate que fondeó la campaña de Francisco Labastida. El ahora director de la CFE, Manuel Bartlett –que entonces era priista- se acuerda bien de lo que estamos hablando. Él repartió ese dinero. Y si en el 2002 el Pemexgate no alcanzó sus últimas consecuencias, fue porque le vino como anillo al dedo el descubrimiento de los Amigos de Fox, desde donde se financió la campaña presidencial del PAN. PRI y PAN acabaron cubriéndose las espaldas y perdonándose unos a otros. Hoy no podría ser igual y el PRI sería colocado en serios aprietos judiciales que pondrían en juego su registro. Ni qué decir de la compra de favores legislativos –con diputados y senadores de todos los partidos- para sacar adelante la llamada Reforma Energética. Si se concretara esta denuncia, el presidente López Obrador probaría que la Reforma Energética se construyó sobre un andamiaje de corrupción, con voluntades compradas. Por eso decimos que lo que vendrá con la extradición de Lozoya va mas allá de inculpar a sus dos jefes, como ya lo venía anunciando desde hace meses su ex abogado Javier Coello Trejo. Para el presidente López Obrador sería de mayor impacto descubrir las vinculaciones financieras entre Pemex y el PRI, además de exhibir una larga lista de presuntos legisladores cómplices que les pusieron en bandeja de plata, a nacionales y extranjeros, los recursos energéticos de la Nación.