FACEBOOK

VISTAS
24 de Enero del 2019

El Oráculo de Boston

Seth A. Klarman es un personaje de 61 años que maneja un fondo de inversión que alcanza los 27 mil millones de dólares y se le conoce como El Oráculo de Boston
Es un financiero singular, de clase mundial. Se llama Seth A. Klarman y es un personaje de 61 años que maneja un fondo de inversión que alcanza los 27 mil millones de dólares. Este billonario se mueve con bajo perfil mediático, pero su visión sobre el futuro financiero siempre es leída y escuchada por la elite política y de negocios del planeta. Es tal el nivel de expectativas que alcanzan sus predicciones, que se da el lujo de ser uno de los muy pocos autores que venden por Amazon un libro de su autoría en mil 500 dólares el ejemplar. Sin duda por ello Klarman tiene bien ganado el mote de El Oráculo de Boston, un privilegio que solo tiene otro visionario financiero, Warren Buffett, conocido desde hace años como el Oráculo de Omaha. Pues ahí tienen que este singular financiero está levantando olas en la reunión de líderes globales que arrancó esta semana en Davos, Suiza. Su reporte de 22 páginas es uno de los mayores temas de conversación de quienes buscan asomarse a lo que nos depara el futuro económico en el planeta. Y sus visiones son muy preocupantes, por decir lo menos. El Oráculo de Boston levanta una enorme alerta frente a las tensiones sociales globales, el elevado incremento de las deudas nacionales y el evidente retroceso en el liderazgo de los Estados Unidos frente al mundo. Ese repliegue norteamericano se exhibe hoy en Davos, donde por primera vez no existirá delegación de la nación mas poderosa del planeta. Donald Trump se excusó de asistir a la cumbre global con el pretexto de la crisis por el cierre de su gobierno. Sin duda, en el fondo, el hombre de la Casa Blanca no quiere otra imagen vergonzosa, como aquella en la que sentado frente a un escritorio con los brazos cruzados, retaba con pucheros a sus colegas líderes de las naciones mas desarrolladas. El análisis de Klarman advierte que las tensiones políticas y sociales en todo el mundo y la crisis de liderazgo, sobre todo quiebre de los Estados Unidos, están erosionando el orden internacional que rige al planeta después la de Segunda Guerra Mundial. El Oráculo de Boston se dice alarmado por el nivel de deuda de los países desarrollados, que se dispararon en los últimos 10 años, tras la crisis del 2008. Y cita el caso de Estados Unidos, cuya deuda supera ya el 100 por ciento de su PIB. Es decir, con lo que los 330 millones de norteamericanos producen en todo un año apenas la cubrirían. Y en situaciones similares están Francia, Canadá, Reino Unido y España. Pero otras deudas igualmente o peor de dramáticas se dan en países en vías de desarrollo. Por eso Klarman les advierte en su carta a los asistentes de Davos que ya alcanza a ver las semillas de a próxima crisis financiera global. Y ubica el conflicto en esos niveles actuales de las deudas soberanas. Tan íntegro es El Oráculo de Boston, que en 2017 su fondo de inversión devolvió importantes capitales a sus clientes, advirtiéndoles que no veía las condiciones para colocar sus inversiones donde pudieran recibir los rendimientos esperados. Por eso aunque se excusó en este su primer año de gobierno de asistir a Davos, bien haría el presidente Andrés Manuel López Obrador en conseguir una copia de la carta de Klarman para regalársela a su círculo íntimo. Sin duda les sería de enorme utilidad para ubicarse y aprovechar el arranque de su gobierno para crear las condiciones que le permitan a México sortear con menos turbulencia la crisis que el Oráculo de Boston ya pronostica a la vuelta de la esquina.