1 de diciembre 2020

¡Que alguien me explique!

El Nuevo PRIHANK

Triste cuando los apellidos Bonilla, Vega, Peralta y Hank Rhon son lo mejor que puede presumir la política de un estado cuyos ingresos principales son las aduanas, las apuestas y los casinos

Por Ramón Alberto Garza

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El 4 de junio de 2011 fue enviado a prisión acusado de tener ilegalmente 88 armas, más de 9 mil cartuchos y 70 cargadores. Un comando militar irrumpió en su domicilio, en una investigación que presuntamente lo vincula con el Cártel de Tijuana.

También es señalado como cómplice en el asesinato de seis personas, de acuerdo a Carlos Fernando Vázquez Figueroa, su ex empleado, quien se acogió como testigo protegido del gobierno federal.

De acuerdo a sus declaraciones, entre 2006 y 2010 su jefe habría participado en el asesinato de dos mujeres y cuatro hombres. En las ejecuciones fueron involucrados los gemelos Jorge y Jerónimo Vera Ayala, así como ocho escoltas más.

Los Vera Ayala son los hijos de su jefe de escoltas, Antonio Vera Palestina, preso en el penal de alta seguridad de Puente Grande, acusado del asesinato del periodista Héctor “El Gato Félix” Miranda, columnista del semanario Zeta.

El 14 de junio de 2011, el procurador de Baja California, Rommel Moreno Manjarrez, declaró que existía la denuncia de un testigo protegido que involucraba al personaje en la presunta ejecución de su nuera, Angélica María Muñoz Cervantes.

Su carrera “empresarial” está fincada en 45 concesiones federales para books, casinos, hipódromos y galgódromos. Con una fortuna estimada en 500 millones de dólares, es considerado el hombre más importante en el negocio del juego y las apuestas en México.

Y tiene en su haber una detención en 1995 por presunto contrabando en el Aeropuerto de la Ciudad de México, en donde pretendió introducir ilegalmente perlas y artículos de animales exóticos y en peligro de extinción.

Dice públicamente que la mujer es su “animal favorito” y tiene como deleite el beber tequilas fermentados con penes de tigres, leones y osos. Bajo su escritorio tiene un nido de serpientes.

Ese es el perfil de Jorge Hank Rhon, el excéntrico y cuestionado empresario y político que es considerado por el PRI y por el PAN para ser postulado como su candidato de alianza para gobernador de Baja California.

La advertencia fue lanzada por el diputado panista Ernesto Ruffo Appel quien reveló que el líder nacional blanquiazul, Marko Cortés, busca operar junto con el PRI la postulación de Hank Rhon.

La denuncia no es menor. Viene de un respetable panista, el primero en ganar una gubernatura para la oposición en 1989, precisamente en Baja California. Fue en el sexenio de Carlos Salinas.

A partir del triunfo de Ruffo Appel, vinieron cinco gobernadores albiazules en línea. Héctor Terán Terán, Alejandro González Alcocer, Eugenio Elorduy, José Guadalupe Osuna y Francisco Vega de la Madrid.

Fue precisamente este último -Kiko Vega- quien entró en complicidades y agendas muy cuestionables que dislocaron la racha bajacaliforniana ganadora del PAN. Treinta años de trabajo político se fueron por la borda.

El camino se abrió para que el electorado abandonara a un PAN que debió cederle el camino al primer gobernador de Morena, Jaime Bonilla Valdez, un personaje que fue apadrinado por las peores credenciales políticas.

Ricardo Peralta, el doblemente renunciado –de Aduanas y de Gobernación- fue el promotor y financiador de la campaña de Bonilla, que culminó con la compra de voluntades en el Congreso local para buscar extenderle tres años más el período al morenista.

La famosa Ley Bonilla fue abortada y con la promoción del último panista en gobernar Baja California, Kiko Vega, se pretende ahora impulsar la coalición PRI-PAN para postular a Hank Rhon.

De consumarse, no solo se estaría frente a una muy debatible postulación por el perfil del candidato.

También se estaría ratificando lo denunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador de que el PRIAN buscará por todos los medios hacer alianzas -aún inconfesables como la de Hank Rhon- para bloquear el ascenso de Morena.

Si el acuerdo político en favor del dueño de los casinos Caliente se consuma, la promoción antimorenista de Sí Por México nacería muerta.

¿Aceptará el empresariado bajacaliforniano como candidato a Jorge Hank Rhon, quien por cierto ya perdió por 10 puntos de desventaja en agosto del 2007 la elección de gobernador contra el panista José Guadalupe Osuna?

¿Apoyaría Gustavo de Hoyos, el presidente de la Coparmex e impulsor de Sí Por México y bajacalifoniano por adopción, una candidatura de alianza PRI-PAN en favor del hijo del profesor Carlos Hank González?

Y la pregunta de fondo: ¿Es Jorge Hank Rhon el mejor rostro que el PRI y el PAN pueden mostrar en Baja California? Triste cuando los apellidos Bonilla, Vega, Peralta y Hank Rhon son lo mejor que puede presumir la política de un estado cuyos ingresos principales son las aduanas, las apuestas y los casinos.

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