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02 de Abril del 2018

El factor Margarita

Margarita Zavala dejará ver si va en serio y sacude las conciencias no solo de los indecisos, sino de otros panistas, anti-priistas o antimorenistas
Arrancaron las campañas rumbo a la presidencia 2018. Serán tres meses en los que habrá de todos y para todos. Y más allá de los tres punteros de las precampañas –López Obrador, Anaya y Meade- la inclusión en la boleta de Margarita Zavala podría ser el factor disruptivo que sacuda los comicios del primero de julio. Celebramos que la exprimera dama haya logrado ser incluida entre los presidenciables. Quien la subestime, estará equivocado. En estos tiempos de #MeToo, la ausencia de una mujer en la boleta sería un lamentable mensaje de México hacia el mundo. Pero la inclusión de Margarita va mucho más allá del género. Su victoria en la recolección de firmas como candidata independiente, superando a los descalificados Jaime “El Bronco” Rodríguez y Armando Ríos Piter, la instalan como la concentradora única del voto no partidista. Por más que Meade insista en ser el candidato priista no priista o que Anaya presuma de su frente amplio, el único candidato sin siglas ni filiaciones es Margarita. Por supuesto que la exinquilina de Los Pinos no la tiene fácil. Irá a contracorriente, intentando recuperar el tiempo perdido de las precampañas que no pudo consumar, porque estaba ocupada legitimando su candidatura con la recolección de firmas. Pero para que su candidatura no acabe algo meramente decorativo, ni tampoco en la entrega al final a la causa de uno de sus rivales, Margarita está obligada a asumir algunos retos. El primero, sin duda el más importante, será ver cómo divorcia su imagen política de la de su marido, el expresidente Felipe Calderón. Digan lo que digan, el exmandatario panista es de muy triste memoria. La sangre de su sexenio todavía se desliza entre sus manos. Y los mexicanos, en su mayoría, no lo tienen en la mejor estima. Es un lastre. Pero “Mister Haiga Sigo Como Haiga Sido” se rehúsa a dejar correr sola a Margarita. Cree ciegamente que él es un activo estratégico de campaña y se dedica día y noche a ser su oficioso publirrelacionista digital en  Twitter. ¿Alguien vio algún Twitter de los tres expresidentes priistas vivos –Echeverría, Salinas o Zedillo- saliendo a enmendarle la plana al no priista de Meade? Para nada. Saben en dónde está su lugar. Pero no solo a Calderón le gana su protagonismo en los tiempos políticos que ya no le pertenecen. Vicente Fox también ya salió a darle una cínica bienvenida a Margarita, cuando fueron él y su sucesor los que traicionaron al PAN entregándole la llave de Los Pinos al PRI en el 2012. Margarita tiene muy poco tiempo para destetarse y confirmar que tiene proyecto político propio, no prestado ni enmendado por la plana de aquellos a los que se les fue el PAN de las manos. Y sin duda serán los dos debates ya pactados, en donde la exprimera dama se dejará ver si va en serio y sacude las conciencias no solo de los indecisos, sino de otros panistas, anti-priistas o antimorenistas que la vean como una salida real. Si eso no sucede, los puntos que puede recoger como independiente acabarán entregados a cualquier causa que no sea la de su odiado Anaya y mucho menos del repudiado López Obrador. Y eso solo deja a Meade como opción. Confiamos en que Margarita saque la casta que tiene y como independiente única dé la pelea. Sería lamentable que corriera la misma suerte que en 2012 padeció la candidata traicionada, Josefina Vázquez Mota.