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19 de Julio del 2019

Doblan salarios en EU

El Congreso norteamericano acaba de aprobar un aumento en los salarios mínimos por hora para sus trabajadores: de los 7.25 que se pagan hoy se irán a más del doble, 15 dólares la hora, para el año 2025. La noticia es impactante en sí misma y lo es doblemente para México, tanto que alguien dentro del gobierno de la 4T debe encender las luces de alerta a tiempo para enfrentar la enorme disparidad salarial que se avecina. De lo contrario, entraremos inevitablemente en una ruta de colisión económica y política sin precedentes. Tenemos el tiempo contado.
El Congreso de los Estados Unidos acaba de aprobar un aumento en los salarios mínimos por hora para los trabajadores norteamericanos. De los 7.25 que se pagan hoy se irán a más del doble, 15 dólares la hora, para el año 2025. El aumento será gradual y sepulta un período de 10 años sin que se decretara algún ajuste salarial en aquella nación. La noticia es impactante en sí misma y lo es doblemente para México. Apenas se inauguró el gobierno de la Cuarta Transformación y el presidente Andrés Manuel López Obrador decretó un importante aumento salarial. De los 88.36 pesos diarios que se pagaban se elevó a 102.68 pesos, con excepción de la frontera norte en donde se incrementó a 176.72 pesos. Es decir, pasó al equivalente de 4.5 dólares a 5.25 dólares diarios en todo el país y a 9 dólares en la frontera. Bajo los estándares de los todavía vigentes salarios norteamericanos, un mexicano ya con el salario mínimo actualizado gana en un día menos de lo que allá les pagan en una hora. Y si eso es ahora, ya se imaginarán lo que sucederá cuando a partir de este año y hasta el 2025 los salarios mínimos norteamericanos se dupliquen. ¿Podrá México duplicar sus salarios mínimos en los próximos cinco años, a un promedio de 20 por ciento por año, para que la disparidad, de por sí excesiva con los salarios norteamericanos, no crezca? La respuesta es sencilla. Bajo las actuales condiciones de desaceleración económica en México, va a ser punto menos que imposible. La única variable que se puede manejar es la de la productividad. Que la eficiencia en la producción mejore sustancialmente, algo que de facto se ve imposible a un ritmo de 20 o 25 por ciento por año. Lo que intentamos advertir es que el abismo entre los ingresos que tenemos los mexicanos y los que tienen los norteamericanos crecerá y eso abrirá nuevas zonas de conflicto entre ambos países. Primero, porque con la ilusión de recibir allá un pago de 15 dólares la hora, contra 5.25 dólares por día que se paga aquí, volverá a activarse el flujo de migrantes mexicanos que descendió en los últimos años. Las matemáticas de los trabajadores mexicanos serán muy simples. Allá ganaré 600 dólares por semana mínimo, lo equivale a ganar dos mil 400 dólares mensuales. Para ganar lo mismo en México, con los actuales salarios, un trabajador mexicano tendría que trabajar 114 horas para recibir lo que allá le pagarían por 40. Analizado fríamente, el trabajador mexicano dirá: “Me voy a Estados Unidos donde me pagarán dos mil 400 dólares mensuales, enviaré a mi familia los 840 dólares que hubiera ganado trabajando en México y me quedarán mil 560 dólares para vivir allá. Nada mal”. Alguien dentro del gobierno de la Cuarta Transformación debe encender las luces de alerta a tiempo, para enfrentar la enorme disparidad salarial que se avecina. Tenemos el tiempo contado, porque las mejoras salariales norteamericanas arrancarán en unos meses. O nos vamos emparejando para no abrir más la brecha, o entraremos inevitablemente en una ruta de colisión económica y política. Económica, porque dentro del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, existen cláusulas que lo ponen en riesgo si la brecha salarial crece. ¿O creen que el aumento salarial decretado en México en enero fue espontáneo? Y política, porque si hoy son las caravanas de migrantes centroamericanos sacan de sus casillas a Trump, ya pueden imaginar que con esa brecha salarial las nuevas caravanas serán de mexicanos. O tomamos con seriedad el caso del abismo salarial o estaremos negociando antes de cuatro años la cancelación del T-MEC.