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14 de Julio del 2020

Con quién cenaron

No está de mas que el presidente López Obrador y su comitiva política y empresarial reflexionaran muy bien con quién cenaron la noche del 9 de julio en la Casa Blanca.
No hay duda de que el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene todos los mejores argumentos para justificar su mini cumbre en Washington con el presidente Donald Trump. Y aun a cotracorriente de sus críticos, que vieron en este viaje un respaldo abierto a la reelección del inquilino de la Casa Blanca, no hay que subestimar que tanto el inquilino de Palacio Nacional como el canciller Marcelo Ebrard calcularon los riesgos y la apuesta les funcionó. Por lo menos de aquí a noviembre. Nada diferente al riesgo que en su momento corrieron el presidente Enrique Peña Nieto y su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quienes al darse el inesperado triunfo de Trump acabaron canjeando favores. Y Videgaray resurgió como Canciller. Pero no está de más que el presidente López Obrador y su comitiva política y empresarial reflexionaran muy bien con quién cenaron la noche del 9 de julio en la Casa Blanca. Y si quieren conocer el verdadero rostro de su anfitrión, que compren el nuevo libro de Mary L. Trump, sobrina del presidente norteamericano, que saldrá en estos días bajo el título “Demasiado y Nunca Suficiente: Cómo mi Familia Creó al Hombre Más Peligroso del Mundo”. Mary es hija de Fred Trump Jr., el hermano mayor del presidente norteamericano, quien falleció en 1981, a los 42 años, solitario en un hospital, sin la atención de su familia ni de su poderoso hermano, a causa del alcoholismo y de complicaciones coronarias. El controvertido libro, que busca ser frenado por los abogados de la Casa Blanca, revela dolorosos secretos familiares del clan Trump, sus ambiciones personales, las traiciones y las torcidas interacciones en las que se forjó la familia del mandatario norteamericano. Ente las revelaciones se incluye el hecho de que Donald Trump le habría pagado a un tercero para que presentara en su nombre el examen SAT para su admisión a la universidad. También exhibe que Maryanne Trump Barry, hermana de Trump y quien fuera Juez Federal en una corte de apelaciones, siempre lo consideró un “payaso carente de principios” que era incompetente para asumir la presidencia de los Estados Unidos. La sobrina de Trump revela que el estilo de la familia Trump propició en el ahora presidente de los Estados Unidos “conductas torcidas”, como las de valorar a las personas “solo en términos monetarios” y de “practicar el engaño como una forma de vida”. La autora es una psicóloga clínica que calificó a su abuelo, Fred Trump Sr. –padre del ahora presidente norteamericano- como “un sociópata” que le hizo un enorme daño a sus hijos. Y desde su perspectiva, como evaluadora de la personalidad, describe a su tío como un ser complejo cuyas conductas son frecuentemente inexplicables. Y para descifrar su lógica, tendrían que aplicársele una batería de tests neuropsicológicos a los que Trump jamás accederá. Mary Trump advierte que el tamaño del ego de su tío es tan grande y frágil, que se convierte en una enorme barrera entre él y el mundo real, al que pocas veces se enfrentó gracias al uso del dinero y del poder de su padre. Y no es que queramos ser aguafiestas. De hecho, mucho de lo dicho por la sobrina presidencial podría no calificar como novedad. Pero sí viene a confirmar, desde las entrañas de la genética, lo que podemos esperar del anfitrión de aquella cena en la Casa Blanca. Cuidar, sobre todo, que ese juramento de amistad y de hermandad política del presidente Trump al presidente López Obrador no caiga dentro de sus prácticas del engaño como forma de vida, que sólo tendrán éxito mientras existan beneficios económicos a su favor. Es entendible que el mandatario mexicano, su gabinete y sus empresarios acudieran – aún en medio de la batalla electoral- a agradecerle al presidente Trump el sacar adelante el nuevo Tratado de Libre Comercio, sus recientes apoyos con la OPEP y el acceso a ventiladores para el combate al Coronavirus. Pero siempre hay que estar alertas frente a los elogios y las promesas de quien desde la cima de su ego se siente más listo que el resto del mundo. Sobre todo cuando su sobrina, Mary Trump, ya nos puso sobre alerta. Sobre aviso no hay engaño.