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09 de Mayo del 2020

Choro mareador

Hugo López-Gatell recurrió a la salud fácil para responder a los cuestionamientos de los diarios The New York Times, The Wall Street Journal y El País: denunció un complot.
Tres prestigosos medios de comunicación de clase mundial –The New York Times, The Wall Street Journal y el diario español El País- salieron ayer viernes a cuestionar las cifras que el gobierno mexicano reporta sobre el Coronavirus. Los tres reportajes de investigación coinciden en que en nuestro país se está ocultando cifras, que la baja incidencia de pruebas acaba por sepultar los datos reales e incluso que las cifras se maquillan. Las principales conclusiones de esas investigaciones apuntan a que en la Ciudad de México las defunciones por la pandemia serían hasta tres veces mas de las que se reportan y que las muertes en el resto del territorio nacional están sub reportadas. También coinciden en señalar que cientos de muertes por Coronavirus estan escondidas como “neumonías atípicas”, y el Wall Street Journal revela que en abril del 2019 se dieron 4 mi 80 casos, mientras que en abril pero de 2020 la cifra de muertes por neumonías y problemas respiratorios alcanzan los 44 mil 333. Ninguna calificada como coronavirus. Los diarios internacionales citan como ejemplo que México es la vergüenza mundial, por ser el último sitio en aplicación de pruebas Covid 19 y que la cifra real de contagios podría alcanzar hasta 620 mil, no los 31 mil 522 reportados hasta ayer. Es decir, 20 veces mas. La respuesta inmediata del epidemiólogo Hugo López Gatell fue la de cuestionar la coincidencia de que tres medios internacionales publicaran el mismo día reportes similares sobre la presunta manipulación de cifras en México. Esa fue su salida fácil. La de prefigurar un complot. Ninguna coincidencia. Existe un dato que quizá el rockero, poeta y epidemiólogo no vio o no quiso ver sobre su reporte del jueves por la tarde. Con 257 defunciones en un solo día, México se colocó el jueves como el cuarto país en el planeta con mas defunciones en un solo día. Solo lo superaron Estados Unidos con mil 649, Brasil con 804 y el Reino Unido con 626. Casualidad o no, esos son los cuatro países cuyos presidentes o primeros ministros son señalados a nivel mundial entre los mas negligentes, al negar la dimensión de la pandemia. Son aquellos jefes de Estado que menospreciaron el contagio, relajaron las medidas tempranas de confinación y ya con la pandemia invitaban a los ciudadanos a hacer vidas normales. Donald Trump, Jair Bolsonaro, Boris Johnson y Andrés Manuel López Obrador decían que el virus desaparecía milagrosamente. Tampoco los periodistas –nacionales o extranjeros- somos ingenuos como para dejar escapar un hecho mas que curioso. Que frente a los 29 mil 616 contagios reportados el jueves le correspondieron 2,961 decesos. Con toda precisión, el 10 por ciento. Dos, nueve, seis, uno. Que coindicencia, ¿no? Los reportes de The New York Times, The Wall Street Journal y El País se suman a la alertas que sobre el manejo de la pandemia hicieron dos ex ministros mexicanos de Salud, Julio Frenk y José Narro. Ambos científicos –con mas preparación, mas respeto y credenciales mas sólidas que López Gastell- también ponen en duda los números oficiales. Como lo hicieron también dos gobernadores no de la Oposición, sino de Morena, como Jaime Bonilla de Baja California y Miguel Barbosa, de Puebla, además del perredista Silvano Aureoles. Pero el epidemiólogo López Gatell está instalado en lo que en lenguaje juvenil se califica como “choro mareador”, que quizás deberíamos calificar como “choro madreador”. Sale y expone durante horas sus dialécticas lecciones de epidemiología con retruécanos verbales en los admite que pueden ser 33 mil pero también 620 mil los contagiados. Que sin duda existen mas muertos y que quizás debamos incluir todos aquellas defunciones por neumonías o problemas respiratorios que no alcanzaron a tener el examen que les confirmar el contagio, y por tanto no se contabilizan. A la par, otra de las promesas gatelianas se topa con pared. Primero que el “aplanamiento de la curva” sería el día 6 de mayo. Después que no, que lo cambiáramos al 8 de mayo. Y ayer –precisamente el 8 de mayo- hace que el presidente Andrés Manuel López Obrador salga en La Mañanera a plantar cara para dar una nueva fecha, el 20 de mayo. Veremos lo que sucede de aquí a finales del mes. Pero mientras todo eso sucede, López Gatell emula a Nerón, quien en medio del gran incendio de Roma se dedicó a tocar la lira. El epidemiólogo reemplaza esa lira por la lectura de poemas. Y esos sí, los viraliza muy bien. Puro choro mareador.