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31 de Enero del 2019

Calderón, cínico

Felipe Calderón arremete frontal contra Andrés Manuel López Obrador y le recrimina su alianza con el PRI. Qué poca… memoria la del ex presidente que desde Los Pinos ejerció de facto las funciones del Presidente del PRI, imponiendo a los dos presidentes albiazules que llevaron a ese partido a su peor debacle histórica: tercer lugar en las elecciones del 2012
Felipe Calderón vuelve a la escena. Sabe que el mercado político está ávido de voces anti-lopezobradoristas y que un sector radical del empresariado, temeroso de perder sus privilegios, recompensa muy bien el alquilarse como su patiño. El ex presidente de gris, triste y sangrienta memoria sale a dar entrevistas. Y en la más reciente a El Sol de México, arremete frontal contra el presidente Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo Calderón, quien ahora quiere fundar un partido de la mano de su esposa Margarita, si su gobierno no hizo grandes transformaciones fue por culpa de López Obrador. ¡Vaya! Con un delicioso cinismo, el ex presidente panista denuncia que hizo falta una mayor responsabilidad y altura de miras en el entonces candidato del PRD para lograr acuerdos políticos que transformaran a México. Ahora resulta que el estrepitoso fracaso de su gobierno se lo quiere endosar al candidato opositor de izquierda, a quien de la mano del PRI le robó la elección en aquel famoso “haiga sido como haiga sido”. ¿Acaso fue López Obrador el que se gastó los miles de millones de dólares de los años del petróleo a 100 dólares por barril, cuando los grandes negocios de Pemex pasaban por la manos de la familia Mouriño? Muy temerario, el ex presidente panista revela que el ahora presidente López Obrador estaba obsesionado “en consumar un intento de golpe de Estado” para evitar que el presidente electo tomara posesión el primero de diciembre del 2006. Con quien, ¿con el PRI?, ¿con el Ejército?, ¿con la Marina?, ¿o solo López Obrador, montado en un brioso corcel? Fantasías. Más cara dura todavía, Calderón recrimina su alianza con el PRI. Y en la entrevista recuerda que tuvo que “ceder mucho ante el PRI”, con mayoría en el Congreso, para sacar adelante sus reformas prioritarias. ¿Acaso Calderón ya está en etapa temprana de Alzheimer como para olvidar que fueron Vicente Fox y su alianza con el PRI anti-madrazo, los que lo instalaron en un inconfesable pacto en Los Pinos? ¿Qué acaso ese pacto no incluyó el devolver la presidencia al PRI en el 2012 al candidato priista Enrique Peña Nieto? Ingrato como lo es, también recrimina al PRI el tener que haber negociado con sus intereses perversos, como la corrupción de un gobernador o los tratos con el crimen organizado. ¿Puede Calderón citar a algún pez grande –priista o panista- que durante su sexenio fuera a parar a la cárcel por corrupción o por descubrírsele vínculos con el crimen organizado? Ninguno. Y en un insulto a la inteligencia de los mexicanos, dice que cuando asumió la presidencia se encontró con un fenómeno preocupante: la captura del Estado Mexicano por parte del crimen organizado. Se olvida Calderón que su gobierno instaló a Genaro García Luna en la Secretaría de Seguridad Pública que ahogó a México en el mayor baño de sangre desde los tiempos de la Revolución. Si como dice el ex presidente panista, “el Estado Mexicano estaba capturado por el crimen organizado”, eso obedecía a los acuerdos que su gobierno y el de su antecesor hicieron para concesionarle el territorio nacional a un solo cártel: el de Joaquín “El Chapo” Guzmán, a quien en 12 años de gobiernos panistas lo convirtieron en el intocable capo di tuti capi. Y para rematar, quien también fuera presidente nacional del PAN denuncia que su partido cayó en manos de un grupo que ya en el poder se empeñó en fortalecer su propio interés y le cerró las puertas a los ciudadanos. Qué poca… memoria la del ex presidente que desde Los Pinos ejerció de facto las funciones del Presidente del PRI, imponiendo a los dos presidentes albiazules que llevaron a ese partido a su peor debacle histórica: tercer lugar en las elecciones del 2012. Al cierre de la cínica entrevista, Calderón dice que ya no tiene aspiraciones política y que solo regresa a organizar un partido político opositor al del presidente López Obrador. ¿No tiene, pero sí tiene? Algún día no muy lejano se harán evidentes sus patrocinios.