16 de septiembre 2021

15 de julio 2021

¡Que alguien me explique!

Biden apunta a México

Un artículo en The New York Times alerta que, el gobierno del presidente Joe Biden, está en un punto de inflexión para mirar menos a Rusia, China y Medio Oriente y prestarle más atención al Hemisferio Americano, a sus vecinos más inmediatos

Por Ramón Alberto Garza

COMPARTE ESTA HISTORIA

Mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador se entretiene en las Mañaneras, adelantando el reloj de su sucesión 2024 para distraer la atención de lo relevante, la agenda del mundo marca una hora diferente.

En los Estados Unidos, por ejemplo, crece la preocupación por lo que sucede en América Latina, donde desde Cuba hasta Haití, pasando por Nicaragua y Venezuela, emergen toda clase de amenazas contra la democracia.

Un artículo del martes en The New York Times alerta que, el gobierno del presidente Joe Biden, está en un punto de inflexión para mirar menos a Rusia, China y Medio Oriente y prestarle más atención al Hemisferio Americano, a sus vecinos más inmediatos.

Sin duda, el asesinato del presidente de Haití, la súbita crisis en Cuba, el endurecimiento de Daniel Ortega en Nicaragua, la radicalización hacia la izquierda tras las últimas elecciones en Perú y los desafíos de Nicolás Maduro en Venezuela obligan al gobierno de Joe Biden a retomar su política de acercamiento hacia las Américas.

Pero sin duda, el epicentro de esos dolores de cabeza será México, el vecino next door y el más relevante, política y económicamente, en donde los análisis reportan un Estado fuera de control, perdiendo la batalla contra el crimen organizado. Y todo, en la frontera misma con los Estados Unidos.

Qué dirán los servicios de inteligencia norteamericanos de la irrupción el martes pasado, ante la Policía Ministerial de Reynosa, de un comando de 30 individuos fuertemente armados, que liberaron al capo José Alfredo Hernández Campos, alias “Metro 27” o “Comandante Calamardo”, apenas detenido el lunes pasado. ¿Otro Ovidio Guzmán? Otra vez en Tamaulipas, otra vez en la frontera con Estados Unidos.

Cuál será la reacción del gobierno de Joe Biden cuando se entera que la Secretaría de Marina sale a pedir disculpas, y a declararse responsable, de la desaparición forzada de 27 personas y la ejecución de 12, ocurridas en Nuevo Laredo entre febrero y marzo del 2018. Otra vez en Tamaulipas, otra vez en la frontera con Estados Unidos.

Ni qué decir de las 71 desapariciones de civiles, familias incluidas, en la carretera Monterrey- Nuevo Laredo, que no es un camino vecinal, sino la arteria por la que se transportan casi el 70 por ciento de las mercancías del Tratado México, Estados Unidos y Canadá. Otra vez en Tamaulipas, otra vez en la frontera con Estados Unidos. 

Qué pensarán en los centros de inteligencia norteamericanos sobre la alerta 36VG/2020, emitida por las Naciones Unidas y en la que configura para México una situación de extrema gravedad, por la naturaleza de la violación a los Derechos Humanos y por las numerosas víctimas reportadas.

Si quieren preocuparse un poco más, pregunten cuál fue la agenda del General Glen D. VanHerck, jefe del Comando Norte de los Estados Unidos, en su visita a México, donde se reunió con los secretarios de Defensa y de Marina.

Indaguen qué miembro del Gabinete, quien incluso por simple protocolo debería estar en la mesa del diálogo, no fue convocado y por qué razón.

Es un hecho que en los altos círculos militares, y de la inteligencia de los Estados Unidos, crece la preocupación sobre México, de su factibilidad para preservar la paz y, sobre todo, el control territorial y de su frontera, que es la misma que la de los norteamericanos.

Les preocupa sobremanera que los puertos y las aduanas mexicanas sean auténticas coladeras del contrabando de precursores químicos para la fabricación de fentanilo, la droga más letal que está destruyendo a la juventud norteamericana. All Made in Mexico.

Arriba del río Bravo saben que el gobierno de la Cuarta Transformación claudicó, desde siempre, a su lucha contra los cárteles que se reagrupan. Abrazos, no balazos.

Y ven venir nuevas disputas territoriales, ahora que están en puerta los cambios de gobierno en media docena de estados, sobre todo los fronterizos, como Baja California, Sonora, Chihuahua y Nuevo León.

Por eso, a los norteamericanos, poco les importa debatir que el presidente López Obrador esté alimentando la grilla de café con sus destapes tan anticipados, alejándose del debate serio de los problemas reales.

Pero cuidado con que nadie lea las señales tan claras de la administración Joe Biden, que llegan desde la Casa Blanca, el Capitolio o el Pentágono. Eso sí que sería un craso error, que acabaría por pagar muy caro el gobierno de la Cuarta Transformación.

Si se descuidan, podemos acabar este año calificados como nación que alberga “terroristas”. Y esa… esa sí que será otra historia.

Publicidad
Publicidad
Publicidad