FACEBOOK

VISTAS
08 de Mayo del 2019

¡Ay Vicente, ya se te olvidó!

Otra vez Vicente Fox. El ex Presidente dijo que la desaceleración económica del primer trimestre fue “una madriza” y no una “cachetadita”, como sugirió Alfonso Romo. El problema es que el el esposo de Marta omite que el desempeño económico de su primer año de gobierno fue mucho peor que el de López Obrador. Ahí están las cifras
Vicente Fox soltó su lengua digital en un tweet en el que dijo: “Mi querido Poncho cuál ‘cachetadita’ fue una ‘madriza’ colosal a la economía mexicana y al crecimiento del PIB. ¿O a qué país te referías?...” El expresidente del frustrado cambio, el que al entregarse a los devaneos de la Señora Marta dejó pasar su oportunidad de transformar a México, le respondía así a Alfonso Romo. El jefe de la oficina de la Presidencia en el gobierno de la Cuarta Transformación había dicho ante empresarios unas horas antes que “el primer trimestre nos dio una ‘cachetadita’, pero el objetivo de crecimiento se mantiene”. Al teclear otro de sus inefables tweets, se le olvidó a Fox que el drama en el arranque de su sexenio sobrepasó el calificativo de colosal. Para refrescarle la memoria al primer presidente no-priista en la historia de México, en el primer año de su Gobierno del Cambio el crecimiento del Producto Interno Bruto fue negativo. Menos 0.4 por ciento del PIB. Y para no perder la proporción, en su último año de gobierno, el presidente Ernesto Zedillo le heredó un crecimiento del 4.93 por ciento. O sea que a Fox se le desplomó colosalmente el PIB en 5.33 puntos porcentuales. Si se compara esa crisis del primer año foxista con lo que va del primer año del gobierno de la Cuarta Transformación, por supuesto que Alfonso Romo tiene razón. Es apenas “una cachetadita”. Porque hay que recordar que el presidente Enrique Peña Nieto le heredó a Andrés Manuel López Obrador en su último año de gobierno un crecimiento del 1.99 por ciento. Si hoy los pronósticos más pesimistas ubican el crecimiento del primer año del nuevo gobierno en 1 por ciento –aunque los optimistas digan 1.8- pues la caída será de apenas .99 puntos porcentuales, contra los 5.33 puntos porcentuales que se le desplomaron al desmemoriado Fox. Por supuesto, y no sin razón, el vaquero de San Cristóbal dirá que su primer año se vio afectado por la crisis de los puntocom en todo el mundo. Cierto. Pero el freno en el arranque de un gobierno que por nuevo ignoraba dónde estaban todos los botones de encendido, como le sucede al actual gobierno, sin duda influyó a bajar el ritmo de inversión y a propiciar un desplome aún mayor. Ignorar que la desaceleración en los primeros meses del gobierno morenista también tiene sus orígenes en la crisis heredada del sexenio anterior, sumada a la guerra comercial de Trump con China y otros efectos globales colaterales, es pecar de ingenuos. Por eso no solo es desproporcionada, sino ingrata, la reacción de Fox frente a las declaraciones de Romo. Porque dicho sea de paso, el empresario regiomontano fue también un factor clave para que se instalara en la Presidencia el ahora esposo de la Señora Marta. Pero qué podemos esperar de un Fox que vive como vocero global para la legalización de la marihuana y quizás en ello esté la respuesta de que baje a desayunar en pijama en lujosos hoteles de Las Vegas. Esas sí son vergüenzas colosales que dejan muy mal parados a los de por sí deteriorados políticos mexicanos. Merece cachetadita.