FACEBOOK

VISTAS
11 de Diciembre del 2018

AMLO y el Teletón

Tras la nueva meta superada del Teletón, Andrés Manuel López Obrador informó que su gobierno entregará mensualmente mil 300 pesos a cerca de un millón de personas pobres y con discapacidad en todo el país. Y no estamos hablando de subsidio alguno. Se propone presupuesto federal limitado y etiquetado, a cambio de que los CRIT atiendan a personas con discapacidad que no pueden ser rehabilitadas por el sistema nacional de salud. Lo que AMLO busca es que la discapacidad no sea del corazón
La Fundación Teletón, cuyo ejército de voluntarios comanda el incansable Fernando Landeros, cumplió este fin de semana una nueva meta al superar los 367 millones de pesos de recaudaciones en su maratón televisivo. Un enorme esfuerzo en tiempos de escasez, sobre todo cuando se considera que las transiciones de gobiernos estatales y federal sacuden desde hace un par de años las finanzas de tan benéfica fundación. Por eso fue muy positivo que el presidente Andrés Manuel López Obrador enviara un video con mensaje de aliento y esperanza a los mexicanos que con sus aportaciones -pequeñas o grandes- hacen posible el tratamiento diario a más de 32 mil pequeños en todo México. En su mensaje el mandatario fue más allá al anunciar que su gobierno entregará mensualmente mil 300 pesos mensuales a cerca de un millón de personas con discapacidad pobres en todo el país. Una gran iniciativa social solo equiparable al apoyo a los adultos mayores, creada también por López Obrador en su paso por la jefatura de gobierno del entonces Distrito Federal y luego copiada por gobiernos de todos los colores. Pero valdría la pena que el nuevo gobierno le tendiera una mano a la Fundación Teletón, que pasa por momentos difíciles para cubrir sus necesidades básicas de operación. Con gobiernos emproblemados, como los de Veracruz o Chihuahua –por citar dos casos- los apoyos a los centros de rehabilitación de esas dos quebradas entidades bajaron sensiblemente. Y el presupuesto operativo del Teletón en su conjunto se desplomó casi un 25 por ciento. Eso orilló a Fernando Landeros a tomar una dolorosa decisión. A pesar de que existe una lista de espera de más de 25 mil niños mexicanos que buscan su rehabilitación, se vio obligado a cerrar el turno vespertino en los 24 CRIT que operan en todo el país. Para todo fin práctico, eso significa que si solo se opera por las mañanas, se cierren las instalaciones del equivalente a 12 hospitales de rehabilitación durante todo el día. Y eso es un crimen. Los hospitales ya están construidos, el personal ya está entrenado, pero los menguados fondos para su operación obligan a abrirlos solo un turno para salvar lo que se puede de los tratamientos que están vigentes. Bien haría el presidente López Obrador, quien demostrado está que tanto ve por los que menos tienen, en buscar una opción de apoyo para reabrir el turno vespertino de los CRIT. No se habla de un gran presupuesto, pero sí de despertar la esperanza para duplicar los tratamientos que hoy se dan sin costo alguno, acaso con un pago simbólico. Una subrogación de las personas con discapacidad detectadas por el Seguro Social, el ISSSTE, los hospitales militares, tanto del Ejército como de la Marina, podría abrir la oportunidad de aprovechar al máximo instalaciones que tanto costaron y que se construyeron gracias a la generosidad de millones de mexicanos. No estamos hablando de subsidio alguno. Se propone presupuesto federal limitado y etiquetado, a cambio de que los CRIT atiendan a personas con discapacidad que no pueden ser rehabilitadas por el sistema nacional de salud. En un país con tantas carencias y con tantos personas con discapacidad sin atención, tener paralizados el equivalente a 12 hospitales funcionales y con especialistas capacitados y sin trabajo, es sin duda un delito de lesa humanidad. Busquemos la receta. Que la discapacidad no sea del corazón.