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26 de Febrero del 2020

Alcalde no miente

Con el tiempo suficiente y las formas correctas, la colaboradora del presidente Andrés Manuel López Obrador les dijo a los organizadores que ella no podría aceptar el reconocimiento como contraparte mexicana a la jefa del Congreso norteamericano, Nancy Pelosi. No existió la supuesta crisis diplomática.
Luisa María Alcalde no miente. La secretaria del Trabajo del gobierno de la Cuarta Transformación dice la verdad cuando afirma que ella no desairó a Nancy Pelosi en el evento fronterizo de Señora Internacional 2020. Con el tiempo suficiente y las formas correctas, la colaboradora del presidente Andrés Manuel López Obrador les dijo a los organizadores que ella no podría aceptar el reconocimiento como contraparte mexicana a la jefa del Congreso norteamericano. Viene el tema sobre la mesa porque distintos medios de comunicación pretendieron fabricar una ofensa -casi diplomática- de Luisa María Alcalde con Nancy Pelosi. Algo que solo se dio en la fantasía de algunas mentes desinformadas y con agenda propia. No lo digo de oídas. Por curiosas circunstancias presencié el momento en que se dio el intercambio de comunicaciones entre los organizadores del evento y la secretaria del Trabajo. Lo que se buscaba, en origen, era que de ambos lados de la frontera, quienes se significaran como Señora Internacional 2020, fueran más o menos equivalentes. Dos mujeres admiradas, destacadísimas, con influencia política tanto en México como en Estados Unidos. Pero Luisa María Alcalde fue muy clara cuando dijo que si bien se sentía halagada, por razones personales y de agenda no podría comprometerse. Fue entonces, con la suficiente anticipación, que los organizadores pensaron en otro personaje relevante que calificaba perfectamente para recibir el reconocimiento de ambas naciones. Mario Delgado, el jefe de los legisladores en el Congreso, fue el elegido como Señor Internacional 2020. Sus méritos eran evidentes y se apareaban a la perfección con los de Pelosi. Ambos, Delgado y Pelosi, son los jefes legislativos supremos en los Congresos mexicano y norteamericano. Que el reconocimiento se diera entre ambos era un acto entre equivalentes. Pero a pesar de que todo se anunció con la debida anticipación, los malquerientes de la Cuarta Transformación intentaron golpear a Alcalde, con quienes algunos empresarios conservadores vienen sosteniendo dos serias diferencias. Una, que la Secretaria del Trabajo viene siendo acusada de ser –de la mano de su padre- la presunta instigadora de las huelgas de Matamoros. Y dos, que Alcalde es la promotora en jefe de la lucha contra el abuso en el outsorcing con el que muchas empresas y sus dueños se ahorran miles de millones de pesos manipulando salarios y prestaciones de sus trabajadores. Por eso no quisieron desaprovechar el fabricado malentendido para dedicarse dos días consecutivos a difundir la infamia de la mentira. Alcalde nunca le faltó el respeto a la Pelosi ni a los organizadores binacionales de Señor y Señora Internacional 2020. De hecho, el tradicional abrazo en medio del puente de los dos Laredos –Nuevo Laredo, México y Laredo, Texas- se dio entre Nancy Pelosi y el gobernador tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca. Lo lamentable es que existan medios que con toda impunidad, una y otra vez, como consigna, montados en falsedades o en medias verdades, busquen desacreditar todo lo que huela a Cuarta Transformación. Y cuando viene el desmentido, siembran la duda, lo ignoran y esconden la respuesta del funcionario que aclara en páginas interiores, muy lejos del espacio en donde se publicó el infundio. Por eso salimos avalar lo dicho por Luisa María Alcalde. Porque fuimos testigos accidentales de que ella, en su tiempo, se disculpó con la necesaria formalidad. Y no podía darse un mejor reconocimiento que a Mario Delgado, el rostro legislativo mexicano, el espejo de Nancy Pelosi que es la jefa suprema en el Capitolio.