9 de agosto 2022

29 de diciembre 2021

¡Que alguien me explique!

2021: Fuera Máscaras

El 2021 fue el año del Fuera Máscaras. Fueron los 12 meses en los que AMLO guardó en el cajón cualquier dejo de diplomacia política, para exhibir lo que desde antes de su candidatura muchos temían: su autoritarismo

Por Ramón Alberto Garza

COMPARTE ESTA HISTORIA

Cuando algún día se desempolven en la historia, los sucesos que impactaron al México del 2021, sin duda se descubrirá que fue el año del Fuera Máscaras.

Fueron los 12 meses en los que el presidente Andrés Manuel López Obrador guardó en el cajón cualquier dejo de diplomacia política, para exhibir lo que desde antes de su candidatura muchos temían: su autoritarismo.

Fuera Máscaras 2021 para acabar de hacer a un lado a todos aquellos que en el Gabinete no aceptaran el rol de floreros, de objetos de decoración incondicionales a los designios de Palacio Nacional. Adiós a Romo, a Moctezuma, a Durazo, a Sánchez Cordero, a Scherer, a Nieto y a Herrera, entre muchos. Distancia con Cárdenas y Muñoz Ledo.

Fuera Máscaras 2021 para instalar en definitiva la burbuja roja, la de todos aquellos personajes de la izquierda radical que avivaron el encono que se siembra día con día en la  prédica del evangelio mañanero. Concheiro, Ackerman, Modonesi, Ramírez, Taibo, entre otros.

Fuera Máscaras 2021 para acabar de vestir de Verde Olivo a la Patria, entregándole a los militares un poder que jamás imaginaron. Obras de infraestructura, empresas para manejarlas a sus anchas, sin rendición de cuentas por la gracia del decretazo de la opacidad, firmado por el presidente, que como candidato prometió transparencia. ¿Algún día sabremos a cambio de qué?

Fuera Máscaras 2021 para acabar de confirmar que la Cuarta Transformación y el crimen organizado sí se mezclan. Los dos son aceite. Los abrazos abundan, los balazos escasean, los estados del Pacífico se ganaron con la ayuda divina de los dineros de las aduanas, de los puertos y del fentanilo que, camino a los Estados Unidos, se contrabandea  sin freno, con beneplácito. Ya los vecinos del norte dieron su primer golpe en la mesa, en su camino para calificarlos como “terroristas”, con todo lo que ello implica. ¿Reaccionará Palacio Nacional?

Fuera Máscaras 2021 para santificar a quienes apenas ayer eran considerados la Mafia del Poder. Hoy son los privilegiados de las grandes obras públicas, de los grandes favores, de los indecentes perdones por la negligencia de sus mortales obras colapsadas -como la Línea 12 del Metro-, en las que Carlos Slim, uno de los evidentes responsables, se auto exculpó debutando por designación propia como perito, como ministerio público, como juez y como fiscal. La Mafia del Poder fue suplantada por la Magia del Poder.

Fuera Mascaras 2021 para sepultar el falso gesto del “Yo no me meto. Esto no es como antes” para dedicarse -como el más autócrata de los priistas- a alzarle la mano a Claudia Sheinbaum como la candidata presidencial favorita de Palacio Nacional rumbo al 2024. Ebrard, Monreal y cualquier otro que aspire solo tiene uno de dos caminos: aceptar su rol de patiño o buscar la candidatura bajo colores distintos a los de Morena.

Fuera Mascaras 2021 para una Oposición de papel, falsaria, lo mismo en el PRI que en el PAN o el PRD, aprendiendo a ser comparsa, resignándose -o resignándolos- a ser simples acompañamientos del coro que canta la tonada que les marca la Silla del Águila. Si la izquierda no viene a mí, yo modifico mis estatutos y me declaro de izquierda. Salmo del Evangelio Alito Moreno, 1:1.

Fuera Mascaras 2021 para confirmar que aquel debatido “Al diablo con las instituciones”, pronunciado en 2006, sí estaba embodegado en el pecho presidencial. El INE, el Banco de México, los órganos reguladores de la energía, los que vigilan la libre competencia, el instituto federal de transparencia y como inclusión reciente, las universidades y centros de educación superior. Toda esa obra macabea de los conservadores tiene que ser quemada en la hoguera del “ya no es como antes”.

Fuera Mascaras 2021 para acabar de dominar, no solo las propuestas al Poder Legislativo, donde todo pasa sin cambiar ni puntos ni comas, sino al Poder Judicial, en donde la llamada Fiscalía Independiente despacha en las mañaneras del brazo y por la calle con el Señor Presidente.

Esa fue la herencia del año 2021 que termina. La de despojarse de todo el maquillaje que algún día, en campaña, cuando se buscaban los votos, se utilizó bajo la ya sepultada promesa del “Juntos Haremos Historia”.

Publicidad
Publicidad
Publicidad