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05 de Junio del 2020

1,092 muertos

El presidente López Obrador salió a defender la posición oficial bajo el argumento de cuántos muertos se tienen por cada millón de habitantes. Eso sería muy útil si las cifras reportadas fueran reales. En México las sabemos manipuladas.
Mil 92 muertos por Coronavirus en un día son demasiados decesos. Tantos, que México vivió el miércoles el lamentable honor de ser el primer lugar de muertes reportadas en todo el planeta en un solo día. Estados Unidos se instaló en el segundo sitio con 848 decesos y Brasil en el tercero con 491. Y ambas naciones tienen semanas adelante que México desde que se inició el primer contagio. Si tomamos en cuenta sus poblaciones, México registró el miércoles 8.1 muertes por cada millón de habitantes, mientras que Estados Unidos apenas alcanzó las 2.7 y Brasil 2.3. Por supuesto que el epidemiólogo Hugo López Gatell siempre tendrá un cuento didáctico que contar para justificar lo injustificable. En este caso dice que la súbita duplicación de muertes obedece a que el miércoles incluyeron decesos no contabilizados en días anteriores. Como se quieran vestir las cifras, reportadas el miércoles o en los días anteriores, México está viviendo sus peores días de la pandemia. Y ninguna invocación de “curva aplanada” o “pandemia domada” puede con la realidad de que estamos muy lejos de que la crisis se contenga. Nunca será suficiente la sola proclama en La Mañanera. Por eso es un grave error del presidente Andrés Manuel López Obrador el endosarle al periódico Reforma una presunta manipulación de las cifras. Lo que ese diario reportó en su edición del jueves está absolutamente apegado a las estadísticas mundiales. Y sí, somos el sexto país en el mundo, después de Estados Unidos, Francia, China, Reino Unido y Brasil, en rebasar las más de mil muertes en un solo día. El inquilino de Palacio Nacional salió a defender la posición oficial bajo el argumento de cuántos muertos se tienen por cada millón de habitantes. Eso sería muy útil si las cifras reportadas fueran reales. En México las sabemos manipuladas. Y al que lo dude que le pregunte en privado a Claudia Sheinbaum. Quizás el reclamo de la gobernadora de la Ciudad de México exigiéndole a López Gatell que dejara de mentir y le revelara la verdad al presidente, fue uno de los factores que obligó a rectificar y anunciar los mil 92 muertos el miércoles por la tarde. Una medición comparativa más justa sería la del índice de letalidad, es decir, cuántos muertos totales hay contra los contagiados totales. Y aquí México se lleva el tercer lugar mundial, con un ídice de decesos de 11.5 por cada 100 contagiados. El primer lugar lo tiene Francia con 19 y el segundo lugar Italia con 14.4 por cada 100 contagiados. Estados Unidos, el epicentro de la pandemia, tiene 5.5 muertos por cada 100 contagiados –la mitad que México- al igual que Brasil con 5.5. Entre los países lationamericanos superamos con creces ese índice de mortandad. Perú tiene apenas 2.7 decesos por cada 100 contagiados mientras que Chile registra solo 1.14. Cinco y diez veces menos que México. Lo que esa cifra significa es que a muchos de los contagiados se les está aceptando muy tarde en los hospitales, cuando ya poco se puede hacer. O que la calidad del servicio médico- sanitario en México es mas deficiente y por eso se disparan las muertes por encima del promedio global. Por eso hay que reconocer, nos guste o no, que somos el país que más rápido esta subiendo en índice de contagiados. Ya ocupamos el sitio 14. Y en el total de muertos ya somos el séptimo, solo superados por Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Brasil, Francia y España. Con la advertencia de que la mayoría de ellos ya van de bajada y México todavía va en ascenso. Ocioso es entonces que el presidente López Obrados dedique tanto tiempo de su Mañanera a defender lo indefendible y a convencernos de que lo estamos haciendo mejor que todo el mundo. Y por cierto, no estaría mal que el mandatario mexicano revisara la humildad con la que el López Gatell de Suecia, el epidemiólogo Anders Tegnell, reconoció que su estrategia para enfrentar la pandemia fracasó. Suecia fue de los países que decidieron no buscar ni la sana distancia, ni las cuarentenas. Tampoco cerraron restaurantes, ni gimnasios, ni escuelas preparatoria para arriba. En un inicio presumieron que su estrategia de libertad sería lo mejor, a contracorriente del mundo. Ya vieron que no, que registraron de 10 a 20 veces más muertes que sus vecinos Dinamarca, Finalndia y Noruega. ¿Algún día se dará en México el milagro de que el rockstar López Gatell admita que equivocó la tonada y tocó desafinado el blues Covid-19?