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07 de Junio del 2019

El último recurso de Ebrard: el Congreso americano

La presión legal de los demócratas en la cámara baja y la rebelión silenciosa de los republicanos en el Senado podrían salvar a México de la amenaza arancelaria de Donald Trump
La administración de Andrés Manuel López Obrador puso su mejor oferta sobre la mesa, pero las negociaciones sobre la política migratoria mexicana concluyeron esta semana sin llegar a un acuerdo. La decisión de implementar un arancel de 5 por ciento a todas las exportaciones que México envía a Estados Unidos se decidirá en el Congreso americano. El legislador demócrata Richard Neal, que encabeza el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, se pronunció al respecto el jueves en la tarde :“si el Presidente declara una emergencia nacional e intenta imponer estas tarifas, voy a introducir una resolución de desaprobación para detener su abuso”.  El consenso de analistas sugiere que esta resolución sería aprobada sin problemas en la cámara baja, donde prevalece la mayoría del Partido Demócrata. No sólo se trata de un asunto político, sino constitucional. Los demócratas en el Congreso consideran que la aplicación unilateral de tarifas desde la Casa Blanca implica que el Poder Ejecutivo estaría abusando de su autoridad. La ley estadounidense otorga al Poder Legislativo la facultad de controlar la política comercial. De acuerdo a un discurso filtrado al portal The Hill, Donald Trump invocaría este lunes la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Nacional de 1977, que le permitiría asumir facultades extraordinarias para hacer frente a lo que su administración considera es una “amenaza extraordinaria e inusual”. Esta ley ha sido utilizada para imponer embargos, congelar activos de regímenes como el de Irán o para bloquear las acciones financieras de miembros de organizaciones terroristas. Pero este caso es diferente: Jennifer Hillman, una profesora de leyes de la Universidad de Georgetown, dijo a The Washington Post que los aranceles del Presidente Trump son legalmente cuestionables porque la “Ley de Poderes Económicos de Emergencia Nacional no está diseñada para imponer tarifas”.

Rebelión republicana

No es el reto de los demócratas o de los académicos legales lo que está haciendo al Presidente Trump reconsiderar la aplicación de tarifas a las exportaciones mexicanas. Al interior del Partido Republicano, que durante toda la administración ha votado y apoyado prácticamente todas las iniciativas del Ejecutivo Federal, se está gestando una revolución silenciosa para mantener a América del Norte como una zona libre de impuestos transfronterizos. Esta semana, Mitch McConnell, el líder de mayoría de la cámara alta, declaró que gran parte de sus colegas republicanos en el Senado estaban en contra de la medida y estaban listos para bloquearla. Para que eso suceda, la resolución de desaprobación deberá contar con al menos dos tercios de los votos, ya que una mayoría calificada inhibe la posibilidad de que Ejecutivo emita un veto. Es en esta negociación donde se está definiendo el futuro económico de México en el corto plazo, el que tiene que ver con los aranceles. La queja de los legisladores republicanos es que las medidas compensatorias con las que respondería el gobierno mexicano podrían complicar su reelección en 2020. El reflejo de esta política se ha vuelto patente en la carrera presidencial. Un sondeo que realizó Fox News en Texas, un estado predominantemente republicano, pero cuya economía depende en gran medida de lo que exporta a México; refiere que Donald Trump es superado por Joe Biden, el precandidato que lidera prácticamente todas las encuestas de la primaria demócrata. A través de funcionarios de nivel medio, la administración de Donald Trump deja ver que la Casa Blanca todavía puede cambiar de opinión. Marc Short, jefe de gabinete del vicepresidente Mike Pence, asegura que las tarifas pueden ser desactivadas si el Presidente acepta una nueva oferta del gobierno de México que satisfaga los objetivos de Estados Unidos en materia migratoria. El mensaje es similar al de Kevin Hassett, el asesor económico de más alto perfil de la Casa Blanca. Dijo que las “verdadera noticia” es que las negociaciones con México se han llevado a cabo de una manera muy favorable. “El presidente está regresando a D.C…y echará un vistazo a varias opciones y tomará en cuenta todas las opciones a lo largo de este fin de semana”, agregó. La declaración contrasta con el mensaje rígido y aparentemente intransigente de Mike Pence y Sarah Sanders, la vocera presidencial. Pero, logró calmar a los mercados. El viernes en la tarde, el tipo de cambio cotizaba en 19.60 pesos por dólar, una baja considerable en relación al máximo de 19.82 pesos por dólar alcanzado el día anterior.