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25 de Septiembre del 2019

Trump, la salida

El juicio político al que será sometido el presidente Donald Trump tiene grandes posibilidades de terminar en su renuncia… o con él en la cárcel. Aquí te decimos porqué.
Finalmente, la maquinaria del Partido Demócrata en el Congreso de Estados Unidos sacó el arma que todos esperaban para acabar de una vez por todas con la presidencia de Donald Trump: un juicio político Mejor conocido como impeachment, el procedimiento legal en contra del inquilino de la Casa Blanca podría significar el fin de su mandato. Aquí te explicamos porqué:
 1) Es el momento La intención de desaforar a Trump es algo que se viene cociendo desde hace meses. 
Sin embargo, de haberlo hecho antes, como muchos demócratas ansiaban, lo más probable es que el proceso fuera bloqueado en un Senado controlado por el Partido Republicano. 
Pero ahora, con la elección presidencial de 2020 a la vuelta de la esquina, el impeachment será el tema central y estará lastimando constantemente a Trump frente a un electorado que, según las encuestas, se perfila a votar por un candidato demócrata. 
Esto, a su vez, le restaría apoyo de su propio partido en ambas cámaras legislativas. 
2) La evidencia está ahí Sí, pareciera un asunto menor: el presidente admitió haberle pedido al presidente Ucrania que tomara acciones que lo benefician políticamente. Y es que transcripciones recién difundidas revelan que Trump le pidió Volodymyr Zelensky un favor: que su fiscal general investigara los negocios en Ucrania del hijo del expresidente Joe Biden, adversario político de Trump y precandidato a la presidencia. No obstante, Trump cometió un grave error: hace días trató de impedir que el Congreso conociera el contenido de la llamada. Y dado que el presidente está obligado legalmente a darlo a conocer, tanto diputados como senadores de ambos partidos condenaron la intentona. 3) Ya van demasiadas Quizá el elemento clave de este juicio. Y es que no se trata solo del caso con el presidente de Ucrania. Como ya sabemos, los procedimientos de impeachment comenzaron desde hace meses. 
Seis comisiones de la Cámara de Representantes ya investigan al presidente, su pasado y sus negocios. Ahora, con el nuevo anuncio, los resultados de sus pesquisas se integrarán a este expediente. 
 Por separado, estos procedimientos, que eran de baja intensidad, ahora se potencian bajo el manto de esta nueva acusación. La historia sienta el precedente Cabe recordar que ningún presidente de los Estados Unidos ha sido desaforado en el pasado. 
El más cercano fue el del presidente Richard Nixon tras su escándalo del Watergate. 
Sin embargo, cuando Nixon vio que sufriría las peores consecuencias del impeachment, decidió renunciar. 
En este caso, dada la gravedad de las acusaciones y si es desafuero llegara a todas sus consecuencias, Trump podría enfrentar una condena de prisión. 
De alcanzar este posible escenario ¿Negociaría así la salida más digna posible de este problema? 
Eso, ya lo veremos.