FACEBOOK

VISTAS
28 de Junio del 2019

¿Son campos de concentración?

En Estados Unidos hay una polémica en torno a los centros donde el gobierno mantiene detenidos a los migrantes, pero del lado mexicano las condiciones también son dramáticas
El debate surgió a partir del tuit que publicó la congresista Alexandria Ocasio-Cortez. Ella criticó a la administración en turno por crear campos de concentración para inmigrantes, donde están siendo brutalizados con condiciones inhumanas y están muriendo. Este mensaje puso bajo la mira lo que sucede dentro de los centros de detención migratoria en el país del norte. Sin embargo, en la frontera sur de México la situación no es distinta. Esto ocurrió en un albergue habilitado en la Feria Mesoamericana en Tapachula, Chiapas. En el video se alcanza a ver por un hueco a un número de haitianos, bajo el sol, pidiendo ayuda. Incluso una madre pide un hospital para su hijo. Después esa misma mujer puede verse llorando en el suelo, pidiendo auxilio y lamentando que su hijo había muerto. Después de que el video circulara, el Instituto Nacional de Migración (INM) afirmó que desde la apertura del recinto se han cubierto los servicios básicos y las necesidades para una estancia digna. Sin embargo, esa información ha sido cuestionada porque las imágenes (de los haitianos pidiendo ayuda) fueron captadas recientemente en el sitio. Aunque la prensa reportó que las autoridades migratorias no han permitido que periodistas accedan a los centros migratorios para reportar las condiciones en las que viven. Sí hay testimonios anónimos de los migrantes que recientemente vivieron bajo la custodia de la oficina de migración mexicana. Ellos hablan de la sobrepoblación y hacinamiento Un ejemplo es el centro migratorio “Siglo XXI”, se presume que es el más grande de América Latina. Tiene capacidad para albergar 960 personas, pero en abril había más de 2,000 detenidos en el recinto. Los reportes hablan de 50 personas en espacios de 4x3 metros, de letrinas desbordadas, de falta de agua y comida. Los testigos anónimos aseguran que los migrantes duermen en los pasillos o en el comedor, donde hay ratas y cucarachas, excrementos de palomas, niños llorando, madres reciclando pañales y, además de todo, tienen que lidiar con el desprecio de los guardias. Los malos tratos no suceden solo con el Border Patrol. Una migrante anónima fue entrevistada por DW, y relató cómo en ese centro migratorio las mujeres con bebés eran golpeadas cuando los pequeños lloraban. “Les pegaban durísimo, incluso una se cayó y la dejaron tirada, todos le pasaban por encima”, dijo. Hace un par de semanas, Tonatiuh Guillén, renunció al cargo como Director del Instituto Nacional de Migración. Antes de dimitir reconoció que los centros de detención mantienen un modelo muy severo de control. Además comentó que el gobierno está trabajando en la construcción de nueva infraestructura migratoria. Pero eso toma tiempo, y justo es lo que los migrantes no tienen. Otro migrante reveló ante la cámara de DW que su proceso de asilo ha tardado tanto que ya no tienen ahorros para sobrevivir. Por otro lado las declaraciones del presidente de México Andrés Manuel López Obrador son siempre las de proteger a los migrantes que pasan por México. Aunque su intención es el respeto a los derechos humanos, la realidad se ve diferente. O así lo denuncia la directora del Centro de Derechos Humanos Fray Matías, que se ubica en Tapachula, Chiapas. “Sí que vemos que las detenciones están siendo con la misma caracterización de hostilidad y violencia que se han presentado con anterioridad”, comentó Brenda Ochoa. ¿Será que acá también deberíamos estar hablando de campos de concentración?