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29 de Enero del 2019

¿Quién dejó crecer el huachicol?

AMLO acusa a Vicente Fox, pero los datos muestran que fue otro el Presidente que, por omisión o complicidad, permitió que el robo de combustible se convirtiera en una industria ilegal de 60 mil millones de pesos al año
El robo de combustible es la segunda industria ilegal más importante de México. De acuerdo a la administración de Andrés Manuel López Obrador,  el huachicol genera 60 mil millones de pesos al año, prácticamente la mitad de los ingresos estimados de los cárteles de la droga en el país, según información de RAND Corporation. El Plan Conjunto del Gobierno de México para Combatir el Robo de Hidrocarburos de Pemex, presentado el 27 de diciembre del año pasado, es una respuesta al crecimiento explosivo del número de tomas clandestinas en las últimas dos décadas. ¿Cómo llegamos a este punto? La respuesta está en las acciones y omisiones de los últimos tres sexenios respecto al combate al robo de combustible.

Primer round: Vicente Fox

Número de tomas clandestinas: 2000: 155 2001: 132 2002: 159 2003: 152 2004: 102 2005: 132 2006: 213 Cuando Vicente Fox llegó a la Presidencia, el problema del huachicol era menor, pero incipiente. En su Cuarto Informe de Gobierno (2004), el mandatario panista aseguró que se habían recuperado 4 mil millones de pesos con el operativo contra el robo de combustibles. Quince años después, López Obrador está disputando esta narrativa.  El Presidente acusó a Fox de presentar una controversia constitucional que tenía el objetivo de quitar un artículo transitorio de una legislación que contemplaba la adquisición de una sustancia para marcar la gasolina de Pemex y así distinguir el combustible legítimo del robado. Pero esto podría no ser del todo cierto. El 20 diciembre del 2004 se entregó el presupuesto para el 2005, mismo que en su artículo Décimo dice lo siguiente: “Con la finalidad de abatir la pérdida de ingresos por el robo de combustible (gasolina, diesel, turbosina y gas licuado de petróleo), Petróleos Mexicanos deberá adoptar a más tardar en los primeros 45 días del año siguiente, los sistemas de tecnología de punta que identifiquen los combustibles que suministra el mercado”. Y aunque no se menciona una sustancia que marque la gasolina, sí se define la compra de tecnología para evitar el robo. La cuestión es que dicha herramienta requería un mayor presupuesto al que se le había otorgado a Pemex, por lo que Fox presentó la controversia, en la que pedía a la paraestatal incluir la solicitud de recursos para el ejercicio fiscal del 2006 (año siguiente). La controversia especifica lo siguiente en su punto número 6, denominado “Robos de Combustible”: “No es cierto que mi representada haya determinado la tecnología que requiere PEMEX para combatir el robo de combustible, pues de la sola lectura del artículo Décimo transitorio, se desprende que la Cámara de Diputados simplemente está orientando para que en la previsión presupuestal que presente la paraestatal PEMEX para el ejercicio fiscal de 2006 (“año siguiente”), incluya la solicitud de recursos, que con base en su programación específica, requiera para incorporar las tecnologías necesarias para combatir el robo de combustible y para que pueda, durante los primeros cuarenta y cinco días de ese año, adquirir dicha tecnología”.

Segundo round: Felipe Calderón

Número de tomas clandestinas: 2007: 324 2008: 392 2009: 462 2010: 691 2011: 1,361 2012: 1,635 Calderón instauró en 2008 la Estrategia Nacional de Prevención del Delito y Combate a la Delincuencia, que constaba de siete ejes, entre ellos la prevención del delito, el combate a la corrupción y la implementación de tecnología para hacerle frente al crimen organizado. En el 2009, el Presidente Calderón afirmó que era hora de dejar de ordeñar a Pemex con el robo de combustible y aseguró que ya se tenía una estrategia para combatir ese delito. Informó que desde el 2007 había pedido apoyo a la paraestatal para atacar esta actividad ilícita. De acuerdo a Calderón, la Procuraduría General de la República, la Policía Federal y las Fuerzas Armadas tuvieron un rol relevante en operativos en contra del robo de combustible.

Tercer round: Enrique Peña Nieto

Número de tomas clandestinas: 2013: 2,612 2014: 3,635 2015: 5,252 2016: 6,159 2017: 10,363 2018: 12,581 Durante su mandato, Enrique Peña Nieto intentó diferentes estrategias contra el robo de combustible; entre ellas, la que comenzó en 2015 el Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell: se realizó un despliegue de seguridad a lo largo de los ductos de Pemex  que atravesaban 53 municipios. En 2016, en Puebla, Pemex donó instalaciones para destacamentos militares para albergar a elementos del Ejército y a la Armada de México que se iban a encargar de custodiar y salvaguardar la paraestatal. Pero en 2017, entró en vigor una nueva medida, de acuerdo al titular de la PGR de aquel entonces, Raúl Cervantes. El Procurador reveló que en México se aplicaría el modelo colombiano para combatir el robo de combustible, que consistía en la coordinación de sistemas judiciales y policiales; mismo que en el país sudamericano había logrado disminuir el robo de siete mil barriles diarios en 2002 a 23 barriles en 2012. Pero los planes fallaron. El Presidente López Obrador asegura que en la administración anterior se robaban mil pipas diarias, 60 mil millones de pesos al año y todo era en complicidad con el gobierno y funcionarios de Pemex.