24 de julio 2021

22 de junio 2021

Política

‘Que renuncie Ebrard’

El canciller mexicano podrá negarlo, pero el hecho es que todo mundo lo sabe: Marcelo Ebrard tiene la mira puesta en 2024. Pero los frentes se le acumulan y el camino hacia una eventual candidatura presidencial se le complica cada vez más

Por Magenta Staff

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El canciller mexicano podrá negarlo, pero el hecho es que todo mundo lo sabe: Marcelo Ebrard Casaubón tiene la mira puesta en 2024. Solo que el camino a la presidencia de México se le está complicando cada vez más. 

Marcelo Ebrard parecía tenerlo todo, la experiencia política, una secretaría de peso y de amplia proyección, un desempeño destacable en momentos de crisis, y sobre todo, una buena percepción en los sectores demográficos de la clase media y alta. Pero la tragedia de la Línea 12 en el metro de la Ciudad de México vino a echar todo por la borda. 

Ahora, en su momento de mayor debilidad política, el Partido Acción Nacional ya solicita su renuncia como secretario de Relaciones Exteriores.

Y es que la coyuntura, es clave: el peritaje preliminar del gobierno capitalino  -así como una robusta investigación realizada nada más y nada menos que por el diario más prestigioso del hemisferio- señalan a Marcelo Ebrard Casaubón como el principal responsable de lo sucedido el pasado 3 de mayo, en la delegación Tláhuac de la ciudad capital. Pero eso no es todo.

Porque el ex jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal tiene otro frente abierto: el involucramiento de su mano derecha en la Secretaría de Relaciones Exteriores, Maximiliano Reyes, en la trama de la empresa Libre a Bordo y el presunto financiamiento ilegal del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. 

Según refiere una investigación realizada por el diario El País, el subsecretario de Relaciones Exteriores habría sido clave para que la empresa Libre Abordo, sancionada por Estados Unidos, realizara intercambios comerciales ilegales entre los gobiernos de México y de Venezuela, disfrazados de ayuda humanitaria. 

El vínculo entre Libre Abordo y el Gobierno de México, de acuerdo con los documentos obtenidos, está en la relación de Joaquín Leal ―un empresario de 29 años que se presentaba como representante legal de la compañía y que tiene un papel determinante en la red opaca que negocia con Venezuela― con Maximiliano Reyes, el número dos de la Cancillería.

Y si eso no fuera suficiente para causarle un dolor de cabeza al canciller mexicano, a su losa también se le suma un extraño caso suscitado en Campeche hace apenas tres meses.

Y es que, de acuerdo con versiones periodísticas, que a su vez citan fuentes del Ejército Mexicano, fue la Secretaría de Relaciones Exteriores la dependencia del gobierno federal encargada de exigir la inmediata liberación de los implicados en el presunto contrabando de un lote de vacunas rusas.  Uno de ellos, un empresario hondureño de apellido Bueso.  Los críticos del canciller señalan que, sospechosamente, el apellido coincide con el de la esposa de Ebrard, Rosalinda Bueso Asfuara.

Aunque algo reducido, a tres años de 2024, el experimentado política mexicano todavía tiene espacio de maniobra. Su única salida política viable parecería ser un enroque en el gabinete a una cartera de primera relevancia. 

Pase lo que pase, el panorama para Marcelo Ebrard rumbo a 2024 se torna cada vez más complicado. 

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