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25 de Febrero del 2019

Plan de Paz y Seguridad

En vísperas de la votación en la Cámara de Diputados sobre la Guardia Nacional, Eder Guevara, colaborador del Instituto de Formación Política de Morena y editorialista invitado en Código Magenta, nos explica el reto de regresar a una seguridad pública soberana luego del pacto de Felipe Calderón en la embajada de Estados Unidos
Hay al menos dos grandes razones por las cuales es fundamental que el gobierno de la Cuarta Transformación implemente un paradigma de Seguridad Nacional completamente distinto al de los últimos sexenios: Primero para fortalecer nuestra soberanía es fundamental recuperar el control de la Seguridad Nacional, la Seguridad Interior y la Seguridad Pública, para legitimar su mandato; y es que luego del fraude electoral del 2006, Felipe Calderón, de acuerdo con un cable de Wikileaks, recurrió a la embajada de EEUU el primero de septiembre de ese año, ahí pactó la colaboración absoluta del gobierno mexicano con la estrategia del vecino del norte a cambio de darle todo el respaldo político y económico; el plan Mérida fue el proyecto a través del cual el gobierno estadounidense condicionó la relación bilateral con intervenir en las estrategias de seguridad capacitando a las fuerzas armadas e incluso dirigiendo operativos o directrices de la estrategia de combate al narcotráfico durante al menos los últimos dos sexenios, así comenzó la supuesta guerra contra el narcotráfico. Con esta medida nuestra soberanía se vio totalmente vulnerada. Segundo: para emprender el camino de la Construcción de Paz es necesario hacer este viraje en la estrategia de seguridad, el camino hacia la pacificación requiere en primera instancia que las fuerzas armadas y las policías federal, estatales y municipales dejen de cometer crímenes y abuso de autoridad, se requiere además comenzar con el proceso de esclarecimiento de los crímenes cometidos contra la población, la búsqueda de las personas desaparecidas, la revisión de la gente presa a quienes no se les ha respetado el debido proceso, entre otras medidas urgentes y prioritarias. El Plan de Paz y Seguridad cambia el enfoque desde el cual se aborda la problemática de las violencias en el país: "para que haya paz es necesario que haya justicia e igualdad", por ello es que hoy la prioridad no es el combate cuerpo a cuerpo contra los grupos del crimen organizado sino erradicar las causas que dan origen a la inseguridad y a las conductas antisociales: la pobreza y la desigualdad social. Por último el plan de Paz y Seguridad contempla la creación de una policía de proximidad disciplinada, capacitada para convivir con la población y sobre todo para respetar los derechos humanos; la prioridad de la Guardia Nacional será la prevención del delito. Hasta hoy no tenemos una policía con la capacidad de abarcar todo el territorio nacional, por eso mientras la Guardia se capacita serán las fuerzas armadas y los 20 mil elementos de la policía federal quienes cumplan con esta labor y en un plazo no máximo de 5 años la GN será la única responsable de esta tarea con lo que por fin y de manera definitiva, se dejará de utilizar a las Fuerzas Armadas en labores policiacas. El proceso de pacificación comenzó.