FACEBOOK

VISTAS
26 de Abril del 2019

¿Qué pasa con las aduanas de la 4T?

Al interior del gabinete y del SAT hay una disputa por el control de los puertos y las aduanas. El hecho de que el nuevo Administrador Central de Operación Aduanera sea un ex marino en retiro habla de que éste es un tema de seguridad nacional

El 74 por ciento de los contratos de la administración de Andrés Manuel López Obrador se han adjudicado de manera directa, sin licitar.

Esto depende menos del Presidente que de los mandos medios del gobierno federal.

Éste es el caso de Arnoldo Martínez Rentería, quien hasta hace dos días era el Administrador Central de Operación Aduanera del SAT.

De acuerdo al periodista Darío Celis, este funcionario sostuvo reuniones no oficiales en una casa de Las Lomas con directivos de dos potenciales contratistas: Seguritech, de Ariel Picker y KIO, de María Asunción Aramburuzabala.

Ahí se habrían discutido los detalles de la adjudicación directa de un mega contrato de 14 mil millones de pesos para el Proyecto de Integración Tecnológico Aduanero.

Ésta es apenas la punta del iceberg del que podría ser uno de los grandes escándalos de corrupción en la 4T: la disputa por el control de los puertos y las aduanas de México.

Para Ricardo Peralta, el Administrador General de Aduanas del SAT, esto es lo que está sobre la mesa: 946 mil millones de pesos al año que son recaudados en las seis aduanas fronterizas del país.

Éste es  uno de los personajes clave en este conflicto que ocurre de manera paralela a nivel de gabinete y al interior del SAT.

El mes pasado, Código Magenta publicó en exclusiva un documento oficial que Margarita Ríos Farjat, la directora del Servicio de Administración Tributaria, le envió a Peralta Saucedo.

›››Checa aquí el documento

Se hace un recuento de las irregularidades de su gestión, incluida su negativa de acatar la orden de separar de su cargo al Administrador Central de Investigación Aduanera, Jesús Torres Charles, quien fue fiscal del Estado de Coahuila durante el gobierno de Humberto Moreira.

La queja principal de Ríos Farjat es que Ricardo Peralta está tomando decisiones de política aduanera sin la autorización de la directora del SAT y que ha promovido la idea de que la Administración General de Aduanas se convertirá en un organismo descentralizado.

Aquí está el fondo del asunto. Se acusa a Ricardo Peralta de desmantelar la administración de aduanas para imponer una red de funcionarios que sean cien por ciento de su confianza. De los 49 administradores aduanales, se ha despedido a 45.

Según esta editorial del Economista, el ex Administrador Central de Aduanas, Arnoldo Martínez Rentería, fue quien llevó a cabo la tarea de separar de su cargo a quienes no fueran parte del equipo cercano de Ricardo Peralta Saucedo.

Para ello se aplicaron dos exámenes de confianza, uno oficial y otro no oficial, ejecutado por la empresa privada Poligrafía, presuntamente vinculada al propio Martínez Rentería.

En la editorial se relata el proceso de despido de René Henry, un funcionario de carrera que estaba encargado de la aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Pese a que aprobó el examen de confianza oficial, fue citado por Arnoldo Martínez para discutir los resultados de la prueba no oficial.  No hubo mucho que explicar: cuando llegó a la reunión en la que le notificaron su despido, había un revólver sobre la mesa.

Dos días después de la publicación de este texto, el SAT anunció su despido. Fue reemplazado por el Almirante en retiro Juan Ramón Alcalá Pignol, quien en 2011 fue comandante de la X Zona Naval del puerto de Lázaro Cárdenas.

La intervención de la Marina no es casual. Reportes de prensa refieren que el Almirante Secretario, José Rafael Ojeda, ha cabildeado para que la Secretaría de Marina asuma el control de los puertos.

La manzana de la discordia está en el nombramiento del director general de la Administración Portuaria Integral de Manzanillo, que hoy está a cargo del Capitán Héctor Mora, un hombre cercano al Secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú.

Héctor Mora es un personaje polémico:  en una comparecencia de Jiménez Espriú ante el Senado, el legislador panista Antonio Martín del Campo aseguró que en el 2017 la Corte del Distrito Sur de California presentó cargos en contra Mora por presuntos actos de lavado de dinero y tráfico de drogas. La acusación de los fiscales habría estado sustentada en una investigación de 18 meses realizada por la DEA.

Según documentos de la agencia antidrogas de Estados Unidos, los puertos mexicanos de la costa occidental fueron la puerta de entrada de precursores químicos para la producción de metanfetaminas, un fenómeno que fue capitalizado en mayor medida por el Cártel Jalisco Nueva Generación, referido como el cártel del sexenio por su rápida expansión y por ser considerado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como el principal reto para la seguridad nacional de ese país.

El conflicto de Ríos Farjat con Ricardo Peralta y el de los intereses encontrados del Almirante Rafael Ojeda con el Secretario de Comunicaciones y Transportes prometen ser un punto de tensión al interior de la 4T. Hay demasiado en juego.