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30 de Octubre del 2018

Millennials descubren el cambio de régimen

La cancelación del Aeropuerto de Texcoco es mucho más que una decisión técnica; es la primer gran decisión política del Presidente electo. Sin embargo, nadie puede decir que no se veía venir. Bienvenidos a la Cuarta Transformación

La cancelación del Aeropuerto de Texcoco es mucho más que una decisión técnica o de política de infraestructura.

En el fondo, es un golpe a la mesa  frente a un grupo económico que defendió este proyecto a capa y espada.

Sin embargo, nadie puede decir que no lo veía venir.

Andrés Manuel López Obrador no sorprendió a nadie. No se requiere mucho escrutinio para encontrar las señales que anticipaban la cancelación del aeropuerto, la reacción de los mercados y la respuesta de los grupos de interés.

Éste fue uno de los mensajes más consistentes de la campaña de López Obrador. La decisión de cancelar Texcoco no se tomó a partir de una consulta sin efectos jurídicos, sino a partir del mandato político del 1 de julio.

El proyecto de Santa Lucía tampoco es nuevo. Esta alternativa se propuso desde el 2015, cuando AMLO todavía era oposición y desde entonces buscaba echar para atrás el proyecto de infraestructura más importante del sexenio de Enrique Peña Nieto.

El peso se depreció 3.5 por ciento frente al dólar, la prima de riesgo del bono M a diez años subió 14 puntos base y el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores cayó 4.2 por ciento. Fue una de las peores jornadas para los activos mexicanos en el periodo posterior a la crisis de 2008.

No obstante, tampoco era algo inesperado. Lo advirtieron las calificadoras: Moody’s, Fitch y S&P; así como los bancos de inversión, BBVA Bancomer, Citibanamex, Morgan Stanley y UBS.

Para el sector financiero, la cancelación del NAIM por sí misma no representa un riesgo macroeconómico, pero sí una señal de incertidumbre y de la manera de hacer política económica del nuevo gobierno.

El aeropuerto de Texcoco ha sido motivo de discusión en prácticamente todas las reuniones entre el Consejo Coordinador Empresarial, la Coparmex y el Consejo Mexicano de Negocios con el Presidente Electo.

Así como la cancelación del proyecto era evidente para muchos, también lo era la ruptura entre López Obrador y la iniciativa privada, específicamente por este proyecto de 20 mil millones de dólares.

UBS incluso publicó un reporte de que ésta decisión es la antesala de un referéndum para extender el mandato de López Obrador más allá de los seis años.

El Presidente Electo tomó una decisión política que está siendo castigada por los mercados. Se pagó un costo por enviar un mensaje al empresariado mexicano que se ha beneficiado del status quo. Bienvenidos a la Cuarta Transformación.