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11 de Febrero del 2019

¿Quién manda en Pemex?

Al enfoque hacendario para salvar a la petrolera ya se ligó el gobierno y por eso se espera un alivio fiscal y probable inyección de capital a la empresa
En Pemex hay dos visiones sobre su plan de negocios, uno el de la Secretaría de Energía y otro, el de Hacienda. Por el momento, el que prevalece es el hacendario. La postura hacendaria para Pemex consiste en el ampliamente esperado esquema de incentivos fiscales que comprometerán 66 mil millones de pesos en el sexenio, además de una posible capitalización. Este enfoque es comandado por el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa y el subsecretario Arturo Herrera, que es básicamente lo que las calificadoras financieras esperan conocer para el esquema de negocios que salvará a la petrolera, tras  haber caído dos escalones en la valuación de Fitch Ratings. Sin embargo, el alivio fiscal a Pemex implica un menor ingreso para el gobierno federal y por lo tanto, una mayor carga fiscal.   Las dos posturas para manejar a Pemex son claras: Una, es de la secretaria de Energía, Rocío Nahle y Octavio Romero, director de la petrolera que se basa en regresar al monopolio, dejar de tener asociaciones y dejar de importar gasolina y que siga financiando al gobierno como lo ha hecho por décadas. La otra a la que el gobierno está más ligado es el enfoque hacendario, que consiste en verla como una empresa que necesita dinero, flexibilidad y alivio fiscal, reconocer que tiene problemas y que no puede ser el Pemex de antes. Esto significa que se impuso la cruda realidad de la petrolera por arriba de la postura con la que llegó la secretaria de Energía, de echar para atrás la reforma  energética. Además, se espera una inyección de capital para la empresa productiva del Estado, que podría ascender a tres mil millones de dólares. Pero más allá del estímulo fiscal y de la inyección de capital, la atención de  los inversionistas es sobre el plan de negocio que va a seguir en el futuro para darle viabilidad a la empresa.