FACEBOOK

VISTAS
28 de Mayo del 2019

Los mercados más negros

En vez de tratar con Hacienda y con inspectores, allí se entienden con los líderes charros y con delincuentes. Los recientes asesinatos a plena luz del día en Cuernavaca y el alza de la violencia en CDMX relacionada con el grupo delictivo Unión Tepito dan luz al oscuro y violento negocio del comercio informal en México, donde las amenazas son la ley
Algunos le llaman la microextorsión. En realidad, se trata de extorsión, pero solo que de la variante más usual. Y es que, en este país, una práctica que equivale al pago de impuestos -pero en vez de hacerlo a Hacienda se le hace a un individuo que cobra con una pistola y una amenaza- es cada vez más normal. Solo en la CDMX, la extorsión aumentó un 127 por ciento en los primeros tres meses de este año, según informó Proceso. El aumento en este crimen, detalla el semanario, tiene que ver en parte con la diversificación de los grupos criminales locales, en especial la Unión de Tepito, principal actor criminal en la mayor urbe del país. Apenas el mes pasado, cientos de comerciantes locales firmaron una carta en la que pidieron a las autoridades de la capital tomar medidas contra la extorsión y otras actividades criminales que ejerce la poderosa organización delictiva. El líder de la organización de comerciantes, Raymundo Pérez López, advertía en la misiva que de no haber acción gubernamental, se verían obligados a formar un grupo de autodefensa para protegerse de los delincuentes. Días después, Pérez López fue silenciado a balazos. Y no es el único. Otros 10 líderes de comerciantes han sido atacado a balazos. Y aunque la extorsión al comercio informal es un problema longevo en México, bandas delictivas están extendiendo su alcance a zonas donde históricamente no habías operado. De acuerdo con Milenio, en zonas como la delegación Cuauhtémoc, los extorsionadores están llegando a exigir pagos de hasta 50 mil pesos semanales. Otro ejemplo es lo acontecido recientemente en Cuernavaca, donde dos líderes comerciantes fueron asesinados a plena luz del día en el centro de la ciudad. Aunque todavía no hay avances en la investigación, reportes periodísticos sugieren que se trata de disputas “sindicales”; o más bien, disputas entre facciones que controlan el cobro de cuotas a los comerciantes.