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09 de Mayo del 2019

Los dos Hidalgos

Mientras que en Hidalgo presumen el nuevo centro de control e inteligencia, el C5, por otro lado el estado continúa siendo uno los puntos principales de robo de combustible
Acompañado de Andrés Manuel López Obrador y el secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval; el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, presentó el nuevo centro de operaciones, el C5, que promete ser la solución para los problemas de seguridad del estado. Se trata de un centro de control, comando, comunicaciones, cómputo, coordinación e inteligencia. Un todo en uno. Se dice que será el centro más sofisticado en América Latina. Su funcionamiento comprende el uso de 10 mil cámaras instaladas por todo el estado, 5 mil de estas aportadas por el gobierno estatal, y 5 mil más por la iniciativa privada. También contará con 58 torres de microondas, 300 kilómetros de conexión de fibra óptica y coordinación directa con Policía Federal, Centro Nacional de Inteligencia, Fiscalía General de la República, Ejército, Marina y Guardia Nacional. Entre otras cosas se agregan 38 arcos carreteros, para el control de los caminos, 350 nuevos vehículos equipados con GPS, uniformes para policias con geolocalización, un avión táctico sigiloso y 20 drones. Nada mal si se trata de la estrategia para terminar con la delincuencia de la zona. Y es que el otro Hidalgo, el del huachicol, es la cara que no les gusta presumir. En la inauguración del C5, el presidente reconoció que el huachicol es el principal delito en Hidalgo. Anteriormente Luis Cresencio Sandoval, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, reveló que existen 45 poblaciones hidalguenses que se vinculan con el robo de combustible. Además, existen 7 grupos delictivos que se dedican al huachicoleo. Para esto 3,142 elementos del Ejército se encuentran en Hidalgo para realizar actividades de seguridad pública, vigilancia de ductos y de instalaciones estratégicas para detener la delincuencia. Por lo que sí, el C5 pretender contener el otro Hidalgo, el del huachicol que terminó por explotar en una toma clandestina en Tlahuelilpan con un saldo de 135 personas muertas.