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10 de Abril del 2019

Las drogas se quedan en México

En menos de una década, el consumo de drogas en México se ha disparado en casi un 50 por ciento
Donald Trump ya se había tardado. Primero, se volcó contra México por supuestamente facilitar el tránsito de migrantes indocumentados a Estados Unidos. Y ahora, responsabiliza al país por la grave epidemia de drogas que aqueja a millones de personas en su territorio. Y sí, cifras oficiales ponen el número en más de 20 millones de adictos de aquel lado de la frontera. Pero, de este lado, el mismo problema es cada vez es más difícil de ignorar. A los más de 150 mil muertos de la llamada guerra contra el narco, ahora habría que sumar el creciente número de adictos a las drogas en nuestro país.

Estrategia mortal

Desde hace más de un siglo, México había sido el principal lugar de cultivo de mariguana para el consumo estadounidense. Sin embargo, la ofensiva contra el narco, promovida desde Estados Unidos y exportada alrededor del mundo lo cambió todo. En menos de una década, la producción en México de drogas altamente nocivas como la heroína, el fentanilo y la metanfetamina se dispararon de forma dramática. Solo en el periodo de 2013 a 2016 se triplicó la producción de heroína en el país. Hoy en día, México es el principal abastecedor de este narcótico a Estados Unidos y el tercer productor mundial, solo detrás de Myanmar y Afganistán. Y una nueva modalidad lo hace aún más peligroso: el fentanilo. Este opiáceo sintético es 100 veces más potente que la heroína y, desde 2013, ha desatado una ola de muertes por sobredosis sin precedentes en Estados Unidos. México juega un papel clave en su importación desde China, pero también se produce localmente. Ahora, en múltiples ciudades fronterizas de México, las muertes por sobredosis de heroína, fentanilo, o una combinación de ambos, llaman la atención de las autoridades sanitarias. Sin embargo, las cifras más espeluznantes las tiene la metanfetamina, también conocida como cristal. Y es que, en 2008 la metanfetamina era la quinta droga de impacto a nivel nacional. Hoy es la segunda después del alcohol. En 2010, sólo tres estados del país tenían al cristal como principal droga de impacto, es decir, aquella por la que se registran ingresos a centros de atención. En 2016, ya eran nueve entidades. Así que no solo se trata de las drogas que fluyen a Estados Unidos, porque muchas de ellas se quedan en México, y las consecuencias, más allá de las que ya conocemos, son cada vez más evidentes.