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11 de Septiembre del 2019

¿La salida de Bolton es buena para México?

John Bolton fue un asesor de Seguridad Nacional agresivo, ultra conservador y proclive al uso de la fuerza militar. A pesar de ello, el escándalo que rodea su despido podría poner en jaque el mejor momento de la relación bilateral México-Estados Unidos.

¿Qué representa para México la salida de John Bolton, el ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca? Arturo Sarukhán, embajador de México en Estados Unidos de 2007 a 2011, lo pone en estos términos: “Ciertamente no me preocupa que un hombre que detesta a México desde hace dos décadas no esté ahí”.

Bolton es parte del ala más conservadora del establishment de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Como subsecretario de Estado en la administración de George W. Bush, fue uno de los actores fundamentales que promovieron las campañas militares en Irak y Afganistán. Sus nexos con el magnate de casinos y prominente donante del Partido Republicano, Sheldon Adelson, lo situaron en la órbita de la administración de Donald Trump. Cuando el presidente estadounidense necesitó de un nuevo Asesor de Seguridad Nacional, el tercero de su gobierno, las conexiones de Bolton y sus apariciones constantes en Fox News lo hicieron el candidato ideal para el puesto.

The New York Times describe el despido de Bolton como producto de una profunda diferencia con la política exterior de Donald Trump, quien ha apostado por el apaciguamiento de estados hostiles como Irán y Corea del Norte. El ex asesor de Seguridad Nacional es partidario del uso completo de la fuerza militar y diplomática de Estados Unidos para avanzar sus intereses y neutralizar enemigos. Bolton recomendó  al presidente no reunirse con el dictador de Corea del Norte y le sugirió bombardear unos cargadores de Irán en el Estrecho de Ormuz como respuesta a una amenaza previa. Trump hizo lo contrario: organizó un encuentro con Kim Jong-un y abrió la puerta a pláticas de paz con Teherán.

Bolton habló poco de América Latina. Se concentró en antagonizar con la “Troika de la Tiranía”, en referencia a los regímenes autoritarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela. México, que condenó públicamente cualquier intento de intervención militar en América Latina durante la crisis política venezolana de febrero, prácticamente no figuró en su discurso.

El mejor momento de la relación bilateral

El hecho de que alguien con las características de John Bolton, un funcionario ultra conservador proclive al uso de la fuerza militar, pierda poder en la Casa Blanca es bienvenido por quiénes apuestan a mantener los beneficios de una relación transacciones con la administración de Donald Trump. Marcelo Ebrard es uno de ellos.

Un día después de que Bolton fue despedido, el canciller mexicano llegó a Washington para tener una reunión de alto nivel con su homólogo, el secretario de Estado, Mike Pompeo; con el vicepresidente, Mike Pence; y con el asesor y yerno de Trump, Jared Kushner.

El secretario de Relaciones Exteriores calificó el encuentro como “exitoso”. Fuentes cercanas a la delegación mexicana refieren que prueba de ello es que Donald Trump publicó en Twitter una gráfica producida por la cancillería mexicana en la que se presume una caída de 92 por ciento en las aprehensiones de migrantes no devueltos a México desde que se firmó el acuerdo de cooperación con la administración de Andrés Manuel López Obrador.

En el gobierno mexicano consideran que la relación bilateral con Estados Unidos atraviesa por su mejor momento desde que López Obrador asumió el poder. Sin embargo, están conscientes de que esto puede ser efímero.

John Bolton optó por no retirarse en silencio, facilitando un juego mediático que derivó en un escándalo. El debate respecto a a si el ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca renunció o fue despedido reavivó los cuestionamientos que se han hecho en torno al caos que ha caracterizado a la administración de Donald Trump, así como a las decenas de funcionarios de primer nivel que han dejado sus cargos.

En muchos de estos casos, el presidente ha intensificado su retórica negativa de México como una herramienta para cambiar la conversación. Con el proceso electoral de 2020 a punto de iniciar, existen temores de que el escándalo de Bolton escale a tal punto que Trump recurra a las amenazas contra México para diluir la narrativa de caos constante en la Casa Blanca.

El gobierno de México ha experimentado de primera mano los avatares de lidiar con una administración tan impredecible como la de Donald Trump. A pesar de ello, algunos funcionarios de la cancillería han expresado en privado que el despido de Bolton no necesariamente es algo malo para la relación bilateral. Sarukhán podría tener razón.