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14 de Julio del 2020

La Ruta del Narco: El Camino del Edén (Capítulo 02)

En Sonora, la disputa por el control de lo que para muchos es una insignificante línea en el mapa ha desatado el infierno en la Tierra.
Sonora está que arde. Porque hoy, la tierra de los Yaquis es tierra de nadie y todos la quieren. 
Porque aquel que domine la segunda entidad más grande del país controlará uno de los corredores estratégicos más importantes para el crimen organizado en México: la carretera federal número 15. 687 largos kilómetros separan la ciudad de Nogales de la Estación Don, ubicada justo en el límite con el estado de Sinaloa. A lo largo de ese trayecto, la carretera federal número 15 resulta clave por tres aspectos: Primero, porque da acceso a Estados Unidos a través de la ciudad de Nogales y por la carretera interestatal número 2. Segundo, porque conecta con el Puerto Marítimo de Guaymas. Y tercero, porque intersecta con los caminos que cruzan la sierra sonorense hacia Chihuahua y hacia la frontera noreste de Sonora. De acuerdo con informes de la Unidad de Inteligencia Naval de la Armada de México, cuatro grupos que pertenecían al Cártel del Sinaloa se disputan la zona norte del estado; un territorio clave en el tráfico de drogas y de personas, destaca la agencia militar. De hecho, un informe de la Fiscalía General de la República (FGR), reveló que de 2000 a 2018 autoridades federales aseguraron 104 narcotúneles en la frontera con Estados Unidos. De estos, más de la mitad se localizaron en Sonora: 56. El problema no es reciente. A finales de 2015, la gobernadora Claudia Pavlovich pidió ayuda al entonces presidente Enrique Peña Nieto. La violencia en los municipios de Cajeme, Nogales, Guaymas y Hermosillo había alcanzado niveles preocupantes. Pero se puso peor. El Semáforo Delictivo de Sonora refiere que este año los municipios con más homicidios son Empalme, Guaymas, Magdalena, Nogales, Cajeme y Hermosillo. Y es que todas estas localidades conectan -de una manera u otra- con la carretera federal número 15. Datos del SAT citados por El Sol de México ponen en evidencia que en la última década el cruce fronterizo de Nogales ha ocupado el tercer lugar nacional en decomiso de armas ilegales. El segundo lo ocupó el pequeño municipio de Sonoyta, también en Sonora. En cuanto a incautaciones de dinero en efectivo, la frontera de Sonora y la ruta sonorense de la México-Nogales tampoco se quedan atrás. Pero más allá de las incautaciones de dólares, lo que más destaca de este tramo de la carretera 15 es la cantidad de droga que se ha interceptado sobre él. Tanto, que el retén militar de Querobabi, en medio del desierto, se ha convertido en uno de los filtros estrella de los últimos años a nivel nacional. Y este hecho resultaría sorprendente, si la Ruta del Narco en Sonora no tuviera cerca un acceso marítimo estratégico para el tráfico de drogas. Pero sí lo tiene. De acuerdo con un reporte del centro de análisis en seguridad InSight Crime, el Puerto Libertad de Guaymas es uno de los puntos de entrada clave de drogas sintéticas como la metanfetamina, el fentanilo, y los precursores químicos para fabricarlos- provenientes de Asia. Las ejecuciones, los decomisos y las amenazas, son muestra de que hoy, el Puerto de Guaymas está en disputa. Panorama incierto

El panorama de violencia en Sonora pinta difícil; el mapa de la delincuencia en la región, también. Y es que servicios de inteligencia de Estados Unidos indican que el Cártel Jalisco Nueva Generación ya tiene presencia en la parte sur del estado; una plaza históricamente controlada por el Cártel de Sinaloa, sus aliados, y hoy, por las múltiples escisiones que se enfrentan entre sí. En el próximo capítulo de la Ruta del Narco, exploraremos cómo la carretera federal número 15 juega un papel fundamental en los negocios del Cártel de Sinaloa. Y como poco a poco la organización criminal más exitosa de México, parecer ir perdiendo el camino.