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30 de Mayo del 2019

La limpia del Río Santa Catarina, ¿un desmonte necesario?

El gobierno del estado de Nuevo León dice que desmontar el espacio evitará inundaciones, mientras que los detractores piensan que dará lugar a la explotación comercial de la zona
  Ya es más real el desmonte selectivo del Río Santa Catarina. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) dio autorización al gobierno de Nuevo León para reactivar el proyecto del desmonte del cauce que cruza la ciudad. Costará 45 millones de pesos y comprenderá 30 kilómetros, desde Santa Catarina hasta Guadalupe. Que es prácticamente el tramo que recorre por toda la zona urbana de la metrópoli. A través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, el gobierno de Jaime Rodríguez presentó ante la SEMARNAT un “Aviso de Situación de Riesgo por Fenómenos Hidrometeorológicos”. El aviso plantea que la “limpia” del cauce evitará inundaciones y desbordamientos, ante eventuales lluvias torrenciales. Según la SEMARNAT y la Secretaría de Desarrollo Sustentable del estado, el fin del desmonte es evitar que la vegetación (que se ha multiplicado a lo largo de los años), no modifique el cauce del río. Ya que ésta desviación podría provocar los desbordamientos. Por su parte la SEMARNAT, en la validación del proyecto, especifica que la limpieza autorizada contempla el retiro de residuos, basura y especies invasoras. También todos los árboles nativos se conservarán, aunque no descarta que puedan ser podados. Además las acciones propuestas no se desarrollarán dentro de ningún área natural protegida, federal, estatal o municipal, y no afectarán especies en riesgo. El desmonte ya había comenzado como proyecto piloto en noviembre del 2018, sin embargo grupos ambientalistas y sociedad civil se pronunciaron en contra por diversas razones. Y con el cambio de administración federal el desmonte se detuvo. Una de las principales razones en contra del desmonte es la posibilidad que se abre para construir desarrollos privados en el área. Si recordamos, antes del huracán Alex (2010), algunas zonas del cauce del río estaban ocupadas por asentamientos humanos. Que claro, fueron arrasados con la fuerza del desastre natural. También señalan que el desmonte podría afectar la flora y la fauna del lugar, incluso una petición en change.org para frenar el proyecto señala que se trata de un ecocidio. Aunque considerando que la metrópoli de Monterrey reúne a más de 4 millones de habitantes, las 741 personas que han firmado la petición es una muestra muy pequeña. Otras de las resistencias al proyecto dicen que se trata de un gasto inútil de 45 millones de pesos. Y también el desmonte acabaría con uno de los contados pulmones verdes de la ciudad, que ante la mala calidad del aire, necesitamos mantener.