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02 de Mayo del 2018

La elección fifí

Incluso el ala más radical del partido que se presenta como antisistema reconoce que lo más importante en elecciones es no asustar a la clase media-alta
“Si te quieren chantajear, Andrés, exprópialos… chingue a su madre, exprópialos”. Fueron apenas 11 palabras, pero retumbaron fuerte en las campañas. Tanto, que el propio Taibo tuvo que salir a explicar cada letra de su declaración. “Yo decía que, en el hipotético caso de que chantajearan al gobierno, pues la gente tiene que decirle al Presidente: ‘contra amenaza con la expropiación’, pero a nivel popular, no que lo dijera López Obrador”. Pero entrelíneas, lo que el historiador dijo e que incluso el ala más radical del partido que se presenta como antisistema reconoce que lo más importante de este proceso electoral es no asustar a la clase media-alta, o como AMLO les dice… los fifís. Por que lo sucedido con Taibo no es la única pista sobre ese tema. La semana pasada se llevaron a cabo dos eventos a los que ningún candidato presidencial se dio el lujo de desairar: El foro Actúa del Tec de Monterrey y la reunión de consejeros de Citibanamex. Estamos hablando de una universidad privada de élite y de la tercera institución financiera más importante del país en términos de activos. Los cinco candidatos se presentaron frente a una audiencia que, muy probablemente, representa el 10% de la población con mayores ingresos del país. Pero es esta minoría, este perfil de votante, el que está poniendo sobre la mesa los temas más estridentes de la conversación pública: los supuestos riesgos de una amnistía, la posibilidad de que haya una fuga de capitales si se modifica de fondo el modelo económico, las presuntas expropiaciones, el Aeropuerto de la Ciudad de México y el siempre recurrente tema de Venezuela. La hipersensibilidad de la clase media-alta y alta ha permeado en una elección que se siente cada vez más tensa y polarizada. Los dos eventos de la semana pasada, dejaron claro que la prioridad de los candidatos es hablarle a las élites. Y se entiende en José Antonio Meade y Ricardo Anaya… pero la evidencia de que ese sector se ha vuelto clave es sin duda Andrés Manuel. El candidato de Morena se aleja de su discurso base del 2006:  “Por el bien de todos, primero los pobres” y esta vez suma a su primer círculo de colaboradores a figuras como Alfonso Romo, Tatiana Clouthier, Olga Sánchez Cordero, Miguel Torruco, Dieter Holtz y Esteban Moctezuma, representantes del ese sector al que está marcando la pauta en las campañas… En un país altamente polarizado, incluso la izquierda reconoce que es imposible ganar sin el visto bueno de la clase media-alta. Ésta es la elección fifí.