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26 de Febrero del 2019

¿Quién financia a Maduro? Un empresario regiomontano

David Martínez, el dueño de Fintech, es una de las últimas líneas de defensa financiera que mantiene a flote al régimen de Nicolás Maduro. Ahora, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos está considerando sancionarlo
David Martínez, el mexicano más influyente de Wall Street, se ha convertido en el respaldo financiero de última instancia del régimen de Nicolás Maduro. La supervivencia de este gobierno depende en gran medida de la asesoría que le ha proporcionado el empresario regiomontano. El dueño de Fintech ha participado en todas las reestructuraciones de deuda soberana en las últimas tres décadas. Venezuela, la nación con las mayores reservas petroleras del mundo, no iba a ser la excepción. En abril del 2017, Fintech, cuyo único accionista es el propio Martínez, le extendió una línea de crédito de 300 millones de dólares al gobierno de Maduro. La operación estaba respaldada con 1,300 millones de dólares en bonos de valor nominal de deuda soberana de Venezuela. Era un gran negocio. En ese momento, pese a que la crisis económica y humanitaria se exacerbaba en Venezuela, el régimen madurista seguía cumpliendo a cabalidad todos sus compromisos financieros con Wall Street. A mediados de 2017, los bonos de deuda soberana venezolana ofrecían el mejor rendimiento del mercado, una tasa anual de casi 50 por ciento. David Martínez no se resistió. Al contrario, su relación con el régimen de Nicolás Maduro se extendió a otros ámbitos. En diciembre del año pasado, el empresario regiomontano viajó a Caracas para asesorar al gobierno de Venezuela en materia de finanzas públicas. De acuerdo a la agencia Bloomberg, Martínez  estructuró varios contratos de intercambio de deuda por activos petroleros entre Venezuela y los gobiernos de Rusia y China.

En la mira del Departamento del Tesoro

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos está considerando implementar sanciones en contra de Martínez por sus transacciones con el gobierno de Nicolás Maduro, de acuerdo a tres fuentes cercanas al asunto referidas por la agencia Bloomberg. La administración de Donald Trump podría etiquetar a David Martínez como un Ciudadano Especialmente Designado (SDN, por sus siglas en inglés), una figura que restringe los movimientos financieros y viajes del sujeto en cuestión. Según las fuentes, el gobierno estadounidense está haciendo escrutinio de la relación de Martínez con el Ministro de Finanzas de Venezuela, Simón Zerpa, y con el Vicepresidente de Economía, Tareck El Aissami. El consenso de analistas sugiere que esto representa un punto de no retorno para la posición de la Casa Blanca en relación a Venezuela. La designación de Martínez como SDN enviaría un fuerte mensaje a Wall Street de que no se tolerará ningún tipo de apoyo financiero para el gobierno de Nicolás Maduro. Estados Unidos reconoce a Juan Guaidó como el único Presidente legítimo de Venezuela y ha tomado acciones para sancionar a funcionarios del régimen de Maduro, así como a ejecutivos de PDVSA. La administración de Trump también jugó un papel fundamental para que el gobierno de facto de Guaidó asumiera el control de Citgo, la subsidiaria estadounidense de PDVSA.

El misterioso señor Martínez

David Martínez no tiene la fama que merece ser uno de los pocos mexicanos que ocupan un lugar en la lista de multimillonarios de Bloomberg. Este ranking refiere que su patrimonio neto es de 2.4 mil millones de dólares. La mano de este empresario regiomontano aparece tanto en reestructuraciones corporativas nacionales como las de Vitro, ICA o Cydsa; como en reestructuraciones soberanas como las de Argentina o Grecia. En el conflicto entre el gobierno de los Kirchner y los fondos buitre, Martínez tomó un papel de intermediario muy cercano al gobierno argentino. Su relación con la izquierda en ese país le ha permitido ser uno de los empresarios de telecomunicaciones más importantes de Argentina. Luego de haber trabajado en el despacho de deuda soberana de mercados emergentes de Citi en Nueva York, Martínez fundó su propio fondo de inversión, Fintech, cuando recibió una cuantiosa herencia familiar en la década de los ochenta En los círculos inmobiliarios de nueva York, Martínez es conocido por haber pagado 42 millones de dólares por un dúplex en la torre Time Warner en el 2003. La prensa mexicana también ha ligado a este ingeniero electricista por el Tec de Monterrey con Televisa, específicamente con su co-presidente, Alfonso de Angoitia. La revista Proceso publicó en 2016 que ambos definieron los términos de la reestructuración de la constructora ICA. David Martínez también ha sido mencionado en el conflicto de la empresa de servicios petroleros, Oro Negro, con Pemex. La familia Gil White lo acusó de manera explícita en un desplegado  publicado en The New York Times. Denunciaron una colaboración abierta con la administración de Enrique Peña Nieto para tomar el control de Oro Negro de manera fraudulenta. Éste es un actor empresarial que no puede ser ignorado. Sus intereses se entrelazan en los sectores industrial, energético, de telecomunicaciones y financieros en al menos cuatro países.  La magnitud de su influencia hace todavía más relevante la acusación del Departamento del Tesoro. Podría ser la caída de uno de los grandes empresarios mexicanos.