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05 de Febrero del 2019

¿Qué está en juego en la Corte?

La terna para ocupar la próxima vacante en la Corte llegó al Senado y las candidatas son evaluadas por su cercanía política y personal, en vez de sus méritos y trayectoria
La Corte ha dado muestras de independencia y por eso se acepta como un terreno legítimo para dirimir las disputas legales entre las partes, lo cual es precisamente lo que estaría en juego con su integración. Desde que se conocieron a las tres candidatas para la próxima vacante en la Suprema Corte de Justicia de la Nacional (SCJN), se les ha calificado por su cercanía política y personal, en vez de sus méritos y trayectorias. Dos de las tres candidatas para relevar a la ministra Margarita Luna Ramos en la Corte, repiten porque ya fueron propuestas en la pasada elección, se trata de Loretta Ortiz Ahlf y de Celia Maya García, con eso difícilmente podrían ser valoradas por el Senado. Mientras que a la otra aspirante, Yasmín Esquivel Mossa, se le ha calificado por ser la esposa de José María Riobóo, un empresario de la construcción vinculado con el presidente de México, en vez de tomar en cuenta su trayectoria. Fue nombrada en 2009 como magistrada en la Sala Superior del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del entonces Distrito Federal. Ha destacado por su carrera jurídica y académica que la ha llevado a integrarse a distintas instituciones de servicio público. En entrevista de radio, Loretta Ortiz Ahlf explicó que ella sí puede decirle así no al presidente porque ya enfrentó presiones similares, por ejemplo, cuando fue directora del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, la hija de Vicente Fox, Ana Cristina Fox era alumna y había reprobado materias. En esa ocasión, el rector de la Universidad Iberoamericana, Enrique González Torres le dijo que no la podían reprobar, y ella dijo que sí; entonces el rector le preguntó quién se lo diría al presidente, y contestó que ella lo haría. “Tengo una trayectoria por mí, no en razón de mi esposo”, aseguró ante el señalamiento del posible conflicto de interés porque su esposo es José Agustín Ortiz Pinchetti. Por su parte, Celia Maya García contendió por la gubernatura de Querétaro por el PRD, en 2003, y es magistrada del Tribunal Superior de Justicia de esa entidad.