27 de enero 2022

4 de noviembre 2021

Política

El poder de una imagen

Legalmente, el estatus de Lozoya no había cambiado hasta la audiencia que tuvo lugar ayer. La fotografía que le tomaron en el Hunan no mostró ninguna violación a las medidas cautelares. La fiscalía sabía todo sobre sus cuentas en Liechtenstein y sobre la negociación del criterio de oportunidad. Solo cambiaron los tiempos políticos

Por Redacción Magenta

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¿Qué pasó?

Aunque la fotografía que se le tomó a Emilio Lozoya, mientras cenaba en el Hunan no mostró ninguna violación a las medidas cautelares, lo cierto es que los “tiempos políticos” obligaron a la Fiscalía General de la República (FGR) a desechar la negociación del criterio de oportunidad y solicitar la prisión preventiva.

¿Por qué importa?

  • La FGR ya sabía que Lozoya había ocultado una cuenta con 2 millones de euros, pues desde el pasado 30 de septiembre, el Principado de Liechtenstein le informó que el ex director de Pemex era accionista de JF Holding SA… lo cual reveló hasta la audiencia.
  • Ante esta situación, lo que los fiscales calificaron como una “evidente provocación” por aparecer en público mientras se efectuaba su proceso judicial (la fotografía en el Hunan) y la negativa de reparar el daño por 7.3 millones de dólares causado al erario fueron suficientes para que la FGR solicitara su encarcelamiento.

El contexto:

Este miércoles, el juez del Centro de Justicia Federal el Reclusorio Norte, José Artemio Zúñiga, ordenó prisión preventiva justificada en contra de Emilio Lozoya, por el caso Odebrecht. La FGR solicitó una pena de 12 a 35 años de cárcel.

Los detalles:

  • De acuerdo con algunos analistas, la cancelación de privilegios de “testigo protegido” de parte de la FGR hacia Lozoya representa una derrota para el presidente Andrés Manuel López Obrador.
  • La percepción entre los críticos del presidente es que Lozoya Austin ha sido utilizado como una suerte de “comodín” para hacer frente al clima político adverso en el que se ha visto envuelto el gobierno de la Cuarta Transformación.
  • En primera instancia, Emilio Lozoya fue extraditado de España a México en momentos en que la popularidad del presidente venía en picada, como consecuencia de los malos manejos de las protestas feministas y el inicio de la pandemia.
  • De acuerdo al periodista Carlos Loret de Mola, el ex director de Pemex fue dejado en libertad a cambio de redactar una confesión en la que declararía “lo que el presidente quería que dijera”, negociación a cargo del fiscal Gertz Manero y Lozoya padre.
  • Además, se vendió la idea de que Lozoya tenía en su poder 18 horas de videos que involucraban a encumbrados políticos del “PRIAN”, cuando al final, sólo se difundió un material que incluía a un par de operadores panistas recibiendo efectivo, poco antes del escándalo de Pío López Obrador.
  • Especialistas en derecho penal consultados por El Economista consideran que las declaraciones del presidente López Obrador sí influyeron en el rumbo que tomó el caso que terminó con la solicitud de la FGR de ingresar a la cárcel a Lozoya.
  • “El hecho de que la información no fluya como se esperaba dieron al traste con el acuerdo de criterio de oportunidad”, expresó Alberto Nava.
  • “La fiscalía por lo pronto ya tiene armada su acusación, ya está esperando nada más el momento en que se cierre el periodo de investigación formal para hacer los planteamientos correspondientes y para presentar las pruebas que considera pertinentes. Lo cual significa que estamos en un punto crítico”, agregó.
  • En tanto, José Fernández de Cevallos dijo que lo interesante sería saber por qué el cambio de opinión de la fiscalía, el cual se ha atribuido a un regaño presidencial hacia Alejandro Gertz Manero tras la fotografía de Lozoya en el Hunan.
  • “Son dos elementos a considerar. Por qué cambia su criterio la fiscalía si las condiciones siguen siendo las mismas. Llegó extraditado y a la fecha no ha cambiado en nada su circunstancia, no hay nada que actualice o agrave el riesgo de fuga. Seamos honestos, ir a comer o a cenar a un restaurante o andar en un sitio público no actualiza un riesgo de fuga.
  • “Y dos, qué consecuencias va a tener en la acusación de las otras personas que el imputado Lozoya ha hecho porque todas las acusaciones se basan en unas supuestas pruebas que va a entregar”, puntualizó el litigante.
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