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23 de Septiembre del 2019

El expediente Winckler

A menos de un mes de dejar el puesto, el exfiscal de Veracruz, Jorge Winckler, ya tiene encima varias órdenes de aprehensión por parte de la FGE y la FGR. Su caso exhibe el fracaso de los contrapesos y el por qué dos grupos políticos no pueden cooperar en un mismo gobierno.
A Veracruz no le va bien, la violencia que ronda en el estado tiene a todos congelados. Pero al que tampoco le va nada bien es al exfiscal, Jorge Winckler Ortiz. No lleva ni un mes fuera del puesto y ya tiene varias órdenes de aprehensión en su contra. Tres por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), dos por delitos del fuero común y uno por agravios federales. Y dos más por la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE), por delitos locales. En tiempos de la 4T el caso Winckler exhibe el fracaso de los contrapesos y por qué dos grupos políticos distintos no pueden cooperar en un mismo gobierno, abrimos el expediente. 01 Un amigo fiel Cuando Jorge Winckler llegó a la Fiscalía Estatal de Veracruz, era conocida la amistad que compartía con el gobernador en turno, Miguel Ángel Yunes Linares. Incluso existe la versión de que Yunes Linares pidió la renuncia del fiscal anterior para colocar a su amigo en el puesto. Ya con Winckler en la fiscalía, para Yunes la vía quedó libre. Pero el conflicto comenzó con las elecciones y la avalancha morenista que colocó a Cuitláhuac García como gobernador de Veracruz. 02 El conflicto político Miguel Ángel Yunes se fue, y con él todo su aparato político. Pero Winckler se quedó, porque recordemos que la fiscalía es un órgano autónomo e independiente; además el fiscal permanece nueve años en el puesto, tres más que un gobernador. Los enfrentamientos entre la Fiscalía y el nuevo gobierno fueron constantes. El secretario de gobierno, Eric Cisneros, denunció que por más de dos años la fiscalía tuvo “escondidas más de 150 órdenes de aprehensión”. También, Cuitláhuac García, gobernador de Veracruz, hizo responsable a Winckler de los 366 asesinatos que ocurrieron durante sus primeros días como gobernador. Dijo que “el fiscal no había hecho nada por detener a los homicidas”. Y claro, Winckler no se quedó callado. “(Cuitláhuac) se ha dedicado durante todo su gobierno a hablar, no se dedica a trabajar, que se ponga a trabajar, es momento de trabajar, si algo no le sale bien lo único que voltea es hacia la Fiscalía, evidentemente alguien no lo asesora bien”, dijo en una ocasión durante conferencia de prensa. Incluso el presidente Andrés Manuel López Obrador opinó al respecto y respaldó al mandatario de Veracruz. Dijo que “fue un error que el gobernador pasado dejara un fiscal”. 03 El quiebre El conflicto político se volvió insostenible cuando la violencia en el estado se desbordó. Vino la masacre en el bar “El caballo blanco” en la ciudad de Coatzacoalcos, que dejó 29 muertos. Y ni tras la matanza Cuitláhuac y Winckler pudieron dejar de lado sus diferencias para trabajar juntos. En seguida, los espinazos comenzaron: el gobernador señaló a la Fiscalía de soltar, en 2 ocasiones, al presunto autor del ataque. Por su parte, la fiscalía salió a defenderse y lo tachó de absolutamente falso. La presión fue tal que Cuitláhuac y Winckler se reunieron para “hacer las paces”, pero al parecer no sirvió de mucho. 04 Fiscal vencido A principios de septiembre, el congreso de Veracruz logró separar temporalmente del cargo a Winckler. La razón: no contar con un certificado de confianza. Winckler Ortiz calificó esta medida como ilegal y violatoria de la constitución. También hizo responsable a AMLO y al gobernador de Veracruz por su integridad y la de su familia. Ahora, sus abogados dicen que el exfiscal ya está fuera del país por la orden de aprehensión en su contra. ¿Se trata de una vendetta política o hay un caso sólido contra Winckler? Eso está por verse, pero en el México surreal, Javier Duarte ya tuitea desde prisión http://