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29 de Mayo del 2019

Dos Bocas, un historial de irregularidades

A la refinería Dos Bocas le están apostando todo. Tanto que a días de que inicie su construcción ya viene cargando con un historial de irregularidades
Todo comenzó en Octubre del 2018. López Obrador era el presidente electo y la refinería comenzó a cocinarse desde el congreso de Tabasco. Se aprobó la ley compadre que es una reforma a la normativa de obra pública del estado. Ahora se permite la adjudicación directa de contratos en proyectos de infraestructura que generen desarrollo en la zona. Claro, como el de la refinería de Dos Bocas. La ley compadre permite que los contratos de obra puedan asignarse a discreción y sin los procesos burocráticos propios de las licitaciones. El 1 de diciembre sale del horno el nuevo gobierno. Y comenzando el año llega la primera irregularidad, el desmonte del terreno. Resulta que (sin permisos), PEMEX contrató a una empresa para deforestar las 300 hectáreas donde se construirá la refinería. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (SEA), impuso una multa de casi 14 millones de pesos a la compañía que hizo el desmonte. La historia con la refinería comienza a complicarse aún más cuando en Marzo, la presidencia invita a 4 empresas extranjeras a participar en la licitación para construir Dos Bocas. Además de ser elegidas por su experiencia en construir refinerías. El presidente señaló que fueron seleccionadas por la seriedad de su trabajo, ya que “parte de la corrupción que imperó tuvo que ver con dar contratos a gente que no tenían nada de experiencia”. Sin embargo la información no cuadra porque cuatro de las empresas invitadas están envueltas en escándalos de corrupción. En algunos casos por pagar sobornos para conseguir contratos. Unos días después, el 9 de mayo, se declaró “desierta” la licitación en la que concursaron las compañías extranjeras. Es decir que no hubo ganador. Ninguna de las empresas, que se supone son las mejores del mundo en la materia, presentaron una propuesta que cumpliera con los tiempos y costos que la 4T plantea. No hubo una opción viable entre los invitados a la licitación. Por eso el gobierno decidió que PEMEX cambie los barriles por las varillas y le fue asignada la construcción de la refinería Dos Bocas, en compañía con la Secretaría de Energía (SENER). Pasaron algunos días y con la facultad que otorga la adjudicación directa de la Ley Compadre. Se otorgó el primer contrato para la construcción de Dos Bocas. Se hizo una licitación restringida y el que ofreció el mejor precio fue el consorcio conformado por la holandesa Van Oord de México y la mexicana Grupo Huerta Madre. Pero lo interesante es que aunque la primera es una empresa muy reconocida en el dragado; según lo reporta Expansión, la segunda se creó el 17 de mayo, de este mismo año. Juntas ganaron un contrato de casi 5 mil millones de pesos. Para hacer los dragados y la preparación del terreno donde se construirá la refinería. Ya todo listo, el arranque de la obra será el 2 de junio. Pero la última, y no menos importante, irregularidad del proceso, es la falta de una “Manifestación de Impacto Ambiental”. Se trata de un estudio obligatorio para cualquier obra pública de tal magnitud. Aunque el presidente dice que el permiso de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) está en trámite. Siguen faltando escasos días de que la construcción comience. ¿Seguirán sumando más irregularidades en el historial? Ya veremos.