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15 de Mayo del 2020

Claudia Sheinbaum desafía los datos de Hugo López-Gatell

La gobernadora de la Ciudad de México reconoce abiertamente que las cifras de fallecimientos por Covid-19 en la capital no coinciden con la información que el gobierno federal ha presentado al público.
Claudia Sheinbaum rompió el protocolo. La gobernadora de la Ciudad de México reconoce abiertamente que las cifras de fallecimientos por Covid-19 en la capital no coinciden con la información que el gobierno federal ha presentado al público. “Hay más personas, hay más defunciones. Para poder saber si fue por Covid-19, si fue por otras razones, pues es un Comité Científico quien debe establecerlo”, dijo. El desafío de Sheinbaum no es retórico. Se trata de un asunto concreto de política pública: la gobernadora ordenó la creación de la Comisión Científico Técnica para el Análisis de Mortalidad por Covid-19. Claudia Sheinbaum no es la primer gobernadora en diseñar un mecanismo alterno para medir las muertes por Covid-19. Nuevo León implementó un conteo paralelo al del gobierno federal desde hace más de un mes. Sin embargo, el caso de la gobernadora de la Ciudad de México es emblemático porque Sheinbaum no sólo es considerada una de las aliadas de más alto perfil del presidente Andrés Manuel López Obrador, sino que su nombre es citado entre la clase política como una de las contendientes naturales a la sucesión presidencial de 2024. La discusión en torno al manejo de las cifras de la pandemia está politizada. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador convirtió un debate técnico sobre cómo medir el contagio y las muertes de Covid-19 en un referéndum de credibilidad sobre la 4T. Fuera de la administración, la oposición partidista y no partidista ha disputado prácticamente todas las premisas de vigilancia epidemiológica planteadas por el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell. Los cuestionamientos se han basado en gran medida en el trabajo periodístico de cuatro medios internacionales: The New York Times, The Wall Street Journal, El País y Sky News. Todos ellos, sin excepción, corroboraron la tesis de que el gobierno está subestimando el número de muertes por Covid-19 con funcionarios de la burocracia afín a la 4T. El artículo del New York Times, el de mayor incidencia mediática en la agenda pública, está basado en datos que fueron recopilados por la oficina de Claudia Sheinbaum. Desde que se publicó esta nota, el discurso del gobierno de la capital se ha modificado de manera gradual. “Nosotros siempre hemos dicho que hay más decesos de los que se reportan diariamente por el Gobierno de México. ¿Por qué? Porque hasta ahora se reportan sólo aquellas personas que tuvieron su prueba de Covid-19 y que salió positiva y que lamentablemente fallecieron”, dijo ayer la gobernadora de la Ciudad de México. La insistencia de Sheinbaum en organizar un equipo independiente de vigilancia epidemiológica rompe con el argumento inicial de su administración de que la notable diferencia en las cifras de contagios, hospitalizados y muertes por Covid-19 respecto a los números presentados por el gobierno federal se explica por un problema de conciliación de datos. Después de la publicación del artículo del New York Times, Andrés Lajous, secretario de Movilidad de la Ciudad de México, publicó en su cuenta de Twitter: “Todavía más desconcertante es que acusan de mala fe en cómo se reportan y publican datos (que antes no se publicaban) en el contexto del Covid-19, conociendo lo complejo que son los procesos y tiempos de generación, compilación y verificación de la información”. Una semana después, la declaración de su jefa, Claudia Sheinbaum, marcó la pauta para un cambio de tono: “Se tiene que hacer un análisis de todos los fallecimientos, de todos, todos, todos, que hubo en estas fechas, desde principios de marzo hasta por lo menos estos días. Y ellos harían una revisión, además del mismo tiempo la revisión que se hace de acuerdo con la norma”. La creación del Comité Científico es la culminación de este divorcio pasivo con la manera en que Hugo López-Gatell ha administrado la publicación y comunicación de información sobre Covid-19. La nueva entidad será dirigida por Christopher Edward Ormsby, doctor del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, y por Arturo Galindo Fragua, doctor del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”. La decisión del gobierno de la Ciudad de México ocurre en un momento de creciente presión para Hugo López-Gatell, quien pasó de ser un funcionario prácticamente desconocido fuera del sector salud a la figura más mediática de la 4T (con excepción del presidente). Las críticas a la comunicación del subsecretario de Salud se han enfocado en la decisión deliberada (admitida por el propio López-Gatell) de no aumentar el número de pruebas de Covid-19, así como la ausencia de un análisis que permita comparar las muertes en exceso de la pandemia en relación al promedio de fallecimientos de los últimos años. Un reportaje de Sky News advierte que, con base en información de más de 30 crematorios y declaraciones de funcionarios del gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Salud federal estaría subestimando las muertes por Covid-19 en la capital por un factor de seis veces. El medio británico calcula que se han dejado de reportar alrededor de 226 fallecimientos diarios. Los incentivos están alineados para que el gobierno de Claudia Sheinbaum conduzca su propia política de vigilancia epidemiológica. Su futuro político depende en gran medida de la manera en que maneje la pandemia. Además, en la industria farmacéutica creen que Hugo López-Gatell está construyendo un perfil político. Un ejecutivo de una de las empresas del sector salud más importantes del país dijo a Código Magenta: “Él piensa que va a ser presidente”.