FACEBOOK

VISTAS
01 de Marzo del 2018

Anaya es un peligro para el PRI

La ofensiva judicial contra Manuel Barreiro y el video de las cámaras de seguridad de la PGR que fue difundido muestran que, para Los Pinos, Anaya es el verdadero peligro
¿Por qué la PGR, una institución del Estado mexicano que en teoría es ajena a intereses políticos, se prestó a difundir este video? Ricardo Anaya se ha convertido en un peligro para el PRI, en el enemigo número uno del régimen. Al menos así es como lo ven en el Frente. ¿Ricardo Anaya es un perseguido político? Para el PAN, eso parece sugerir el caso que ha promovido la PGR en contra de Manuel Barreiro, el empresario queretano que habría ejecutado un esquema de lavado de dinero para beneficiar al candidato del Frente. La confrontación de Anaya con Los Pinos y con el equipo de José Antonio Meade va más allá de la pelea por el segundo lugar en las encuestas. Parece que el rompimiento entre Anaya y el grupo político del presidente Enrique Peña Nieto es total: Damián Zepeda, el presidente del PAN, incluso asegura que el PRI está negociando una transición pactada con Andrés Manuel López Obrador: Es decir, Anaya, quien fue aliado de Peña Nieto para promover el Pacto por México, ahora busca ser desterrado de la ecuación política; mientras que López Obrador, que por muchos años fue estigmatizado por el oficialismo como “un peligro para México”, se habría vuelto un interlocutor del régimen. La ofensiva de la PGR en contra de Anaya tiene dos posibles desenlaces: A)   Ricardo Anaya es imputado por la PGR y queda inhabilitado para ser candidato presidencial. B)   Anaya se posiciona como el candidato anti PRI y capitaliza la imagen de ser un perseguido político. Veamos la primera opción: El candidato del Frente corre el riesgo de ser asociado con un escándalo de lavado que ocupa una posición privilegiada en la narrativa mediática. La supuesta relación de Anaya con Barreiro puede verse a ocho columnas en los periódicos de circulación nacional y es objeto de debate en prácticamente todos los programas políticos de radio y televisión. En el equipo cercano de Ricardo Anaya están preocupados: La ofensiva de la PGR en contra de Barreiro sigue avanzando: se han congelado algunas de sus cuentas bancarias, agentes de la SEIDO aseguraron las oficinas de una de sus empresas y los fiscales mexicanos tienen luz verde para llevar el caso ante un juez, lo cual podría derivar en una orden de aprehensión contra el empresario queretano. Existe la posibilidad de que Barreiro decida cooperar con las autoridades e inculpar a Anaya en caso de que existan delitos de mayor trascendencia a las acusaciones iniciales. Si Anaya llega a ser imputado, estaría fuera de la contienda presidencial ya que quedaría legalmente inhabilitado para pelear por la presidencia y el Frente tendría que cambiar de candidato. Sin embargo, la jugada le puede salir mal al PRI, la ofensiva de la PGR puede serle de utilidad a Ricardo Anaya si consigue sobrevivir al escándalo mediático. El candidato del Frente puede vender la imagen de que es un perseguido político y que representa la única opción que está enfrentada con la administración de Enrique Peña Nieto. Ser enemigo del Estado puede ser un activo político muy poderoso: Anaya podría convertirse en el Leopoldo López mexicano,  o en el Andrés Manuel López Obrador de hace 12 años, el del desafuero. Anaya tiene elementos suficientes para alegar que las instituciones de procuración de justicia del Estado están siendo utilizadas en su contra. El caso de Barreiro es prioridad para una PGR que ni siquiera cuenta con un Procurador General, que no ha podido cerrar la investigación del caso Odebrecht y que no ha dado muestras de voluntad política para resolver los cuestionamientos sobre el presunto desvío de más de 2 mil millones de dólares en la Sedatu y en la Sedesol en tiempos de Rosario Robles. El destino de Ricardo Anaya es de gloria o muerte, políticamente hablando. Usualmente, esas son las opciones cuando se compite por la presidencia.