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31 de Mayo del 2019

AMLO se aferra a la no confrontación

Sin embargo, Trump respondió esta mañana con nuevos ataques hacia México. Hasta el momento, el Presidente de México no ha anunciado la posibilidad de implementar medidas compensatorias en caso de que se concrete la amenaza arancelaria de la Casa Blanca
Para tratar a Donald Trump y a su amenaza de imponer aranceles generalizados progresivos a todas las exportaciones mexicanas, Andrés Manuel López Obrador apuesta a la no confrontación. El Presidente de México reafirmó esta postura en su conferencia matutina. “Creo que el Presidente Trump va a comprender que no es de esa manera cómo se puedan resolver las cosas, yo creo que va a haber una rectificación, si no de inmediato, la tiene que haber, porque estas medidas no convienen a los mexicanos, pero tampoco a los estadounidenses”, aseguró. López Obrador no ha hecho ninguna referencia explícita sobre la posibilidad de aplicar medidas compensatorias. En cambio, ha hecho énfasis en el tono conciliatorio que caracterizó a la carta que fue enviada anoche al Presidente de Estados Unidos. A pesar de que el documento incluye expresiones como el argumento de que el lema de “América Primero” es una falacia o que “los problemas sociales no se resuelven con impuestos”, la carta apuesta a la apertura de un diálogo al más alto nivel, el de los jefes de Estado. Esto marca una diferencia respecto a la política con la que la administración de Enrique Peña Nieto manejó la relación bilateral México-Estados Unidos. Durante su sexenio, la negociación de todos los temas bilaterales se concentró en la relación del ex Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, con el asesor y yerno del Presidente estadounidense, Jared Kushner. Ahora, López Obrador insiste en el trato directo con Donald Trump. Esto podría explica por qué el Presidente de México ha tenido absoluta deferencia con su homólogo estadounidense. "Existen relaciones de amistad con el pueblo de Estados Unidos y también relaciones económicas, culturales, más de 3 mil kilómetros de frontera, 24 millones de mexicanos viven y trabajan en EU, por eso estamos obligados a actuar con mucha prudencia", dijo López Obrador en su conferencia matutina. "Nosotros tenemos que ayudar para que no ingresen de manera ilegal a Estados Unidos, pero también lo tenemos que hacer respetando los derechos humanos, nada de autoritarismo, son seres humanos", agregó.

Trump responde

La reacción de Trump a las declaraciones de López Obrador fue inmediata. En la mañana, el Presidente de Estados Unidos le dedicó tres tweets a México. Uno sobre la crisis de la frontera, en la que culpa a los demócratas y a su presunta política de fronteras abiertas: Otro, en el que expresa que México se ha aprovechado de Estados Unidos por décadas: Y finalmente, un mensaje en el que Trump asevera que el país está en manos de los cárteles de la droga:

Un golpe seco para la economía

La amenaza de la Casa Blanca no es algo menor: un impuesto generalizado de 5 por ciento a todos los productos de exportación que México envía a Estados Unidos, y que podría elevarse hasta 35 por ciento, implicaría un golpe seco para una economía mexicana que se encuentra en franca desaceleración. Durante la jornada del jueves, el peso perdió el 2.3 por ciento de su valor frente al dólar, una de las caídas más profundas para la divisa mexicana en lo que va del sexenio. El país exporta el 80 por ciento de todos sus bienes y servicios a su socio al norte de la frontera. Además, el sector externo representa una de las principales fuentes de divisas de México y comprehende uno de los motores más dinámicos de la economía nacional. Por otro lado, el consenso de analistas considera que esto pone en riesgo la aprobación del T-MEC en el Congreso de Estados Unidos, dónde ha enfrentado la resistencia de ciertos grupos del Partido Demócrata, muchos de ellos alineados a los intereses de los poderosos sindicatos anglosajones. En el debate político estadounidense, que todavía no supera el shock de la escalada arancelaria con China, las amenazas de Donald Trump a las exportaciones mexicanas son vistas por la oposición como un impuesto adicional al consumidor estadounidense. Bill Maher, el conductor de un programa político altamente recurrido por quienes simpatizan con el Partido Demócrata, propone dejar de llamarle “las tarifas de Trump” a estos aranceles. “Llamémosle por su nombre, los impuestos de Trump”, sugiere.