29 de octubre 2020

Política

¿Por qué defienden a Cienfuegos?

Que el presidente, Morena y el PRI salgan a defender la presunción de inocencia del general Salvador Cienfuegos -preso en EU-, revela dos cosas.

Por Redacción Magenta

COMPARTE ESTA HISTORIA

Cuando Estados Unidos detuvo a Genaro García Luna en Texas, nadie salió a defenderlo. Ni siquiera su ex jefe, Felipe Calderón. Pero con el caso del general Salvador Cienfuegos -también detenido por los norteamericanos-, la respuesta en México no ha sido la misma.

Y es que, aunque muchos en el país aplauden que la justicia de Estados Unidos investigue los presuntos delitos de un alto funcionario de seguridad mexicano, lo cierto es que el arresto de un ex secretario de la Defensa Nacional a manos del gobierno norteamericano, que ha sido muy crítico con el trabajo de las Fuerzas Armadas de México, pone de relieve dos cosas:

Uno, la desconfianza que los estadounidenses mantienen con sus contrapartes al sur del río Bravo. Y dos, la influencia implícita que los militares siguen teniendo en el sistema político mexicano.

Una influencia que se exhibe con las declaraciones recientes no solo de la dirigencia del PRI nacional, sino también de Morena y del propio presidente de la República, quien no olvidemos, es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Y es que, según destacan analistas en diversos medios nacionales, varios miembros del gabinete de seguridad federal han puesto sobre la mesa la posibilidad de que la detención de Cienfuegos en Los Ángeles -sin dar aviso al gobierno mexicano- podría ser una represalia de la DEA por el caso del fallido operativo para detener y extraditar a Ovidio Guzmán, en octubre del año pasado.

Una teoría que se ve reforzada por el cambio de postura del gobierno federal frente al caso Cienfuegos.
Porque si bien el presidente en un inicio calificó la detención del ex secretario de Defensa como una “muestra inequívoca de la descomposición del régimen”, hoy, su postura es distinta.

Hoy, el gobierno de México le está exigiendo a la Justicia estadounidense y a la DEA que le entreguen un expediente con las pruebas que tuvieron para solicitar la detención y el procesamiento-del general por delitos de narcotráfico y lavado de dinero.

Y así, se pone a prueba la confianza de los norteamericanos hacia la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La respuesta -o el silencio- de los norteamericanos será crucial.

Publicidad
Publicidad
Publicidad