FACEBOOK

VISTAS
18 de Septiembre del 2020

En México no hay libertad de expresión

En México hoy se habla de libertad de expresión. O más bien, de la falta de. Este jueves, más de 650 figuras de la vida pública del país firmaron un desplegado dirigido al presidente Andrés Manuel López Obrador. Sostienen que el discurso “de estigmatización y difamación” del mandatario hacia sus críticos “pretende socavar la libertad de expresión” en México. Naturalmente, la respuesta en redes ha sido variada. Pero destacan las críticas hacia los intelectuales. Se les señala de hipócritas, exagerados y más. Pero, dejando a un lado a los firmantes, la realidad es que México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. O al menos, un tipo de periodismo, el de fuera de la Ciudad de México. En lo que va del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, al menos 17 periodistas han sido asesinados. De hecho, al menos 10 casos, Mexico fue en 2019 el país con más periodistas asesinados por su profesión, de acuerdo con un informe realizado por el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, en inglés). En este 2020 han muerto cuatro informadores. Y aunque el problema es añejo, con 139 periodistas asesinados entre 2000 y el 1 de diciembre de 2018, el discurso del presidente López Obrador no contribuye a la solución del añejo problema, señala ARTICULO 19. En su reporte de 2019 para México, la organización en defensa de la libertad de expresión indicó que “las prácticas para controlar (la información) desde los polos o las élites se reflejaron en el incremento de las agresiones contra periodistas”. En palabras de su directora Ana Cristina Ruelas, “el presidente Andrés Manuel López Obrador estigmatiza constantemente a la prensa en sus conferencias de prensa mañaneras, lo que provoca que otros funcionarios públicos se envalentonen para atacar a periodistas incómodos”, afirma Ana Cristina Ruelas, directora de Artículo 19”. Los nombres de los periodistas asesinados desde el 1 de diciembre de 2018, de acuerdo con un recuento realizado por El Economista, son Alejandro Márquez, en Nayarit; Diego García Corona, en el Estado de México; Rafael Murúa, en Baja California Sur; Samir Flores, en Morelos; Santiago Barroso, en Sonora; Telésforo Santiago Enríquez, en Oaxaca; Francisco Romero, en Quintana Roo; Norma Sarabia, en Tabasco; Rogelio Barragán, en Morelos; Edgar Alberto Nava López, en Guerrero; Jorge Celestino Ruiz, en Veracruz; Nevith Condés Jaramillo, en el Estado de México; Erick Castillo Sánchez, en Guerrero; María Elena Ferral Martínez, en Veracruz; Víctor Fernando Álvarez Chávez, en Guerrero; Pablo Morrugares, también en Guerrero; y Julio Valdivia, en Veracruz. Y como el 99% del total de las agresiones a periodistas, el delito del que fueron víctima estos 17 periodistas permanece impune y la libertad de expresión en sus regiones, coartada. ¿Contribuirá la carta de los intelectuales en algo?