18 de octubre 2021

3 de agosto 2021

Opinión

#YoQuéVoyASaber | Tokio 2025

Yo qué voy a saber

Tokio 2020, los juegos de la pandemia, llevan en el nombre un año de retraso; sin embargo, las lecciones que nos están dando Simone, Tom Daley y Laurel Hubbard están en el 2025

Por Carolina Hernández

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En Tokio 2020 se están derrumbando muchos estereotipos.

Los atletas nos están dejando claro que la felicidades es mejor que el oro. Que tejer no es de abuelitas y que las mujeres transgénero no borran a nadie.

Los juegos de la pandemia llevan en el nombre un año de retraso, pero las lecciones que nos dan están en el 2025.

La semana pasada, la cuatro veces campeona olímpica Simone Biles decidió retirarse de la prueba por equipos, de la competencia individual de All Around, de las Finales de salto y de barras asimétricas. Todo, dijo, porque no podía más con los “demonios en su cabeza”.

“Debo hacer lo que es bueno para mí y concentrarme en mi salud mental”.

¿Cómo? ¿Cómo es posible que ponga su salud, su persona, su bienestar y su tranquilidad por encima del deporte? ¿Cómo se atreve?

La gimnasta dejó claro que, para ella, la felicidad es el éxito y si los demás no lo entienden, no es su problema.

Y es que parece que hay muchas cosas que no entendemos, como esta foto.

¿Por qué causa tanto revuelo que Tom Daley esté tejiendo? ¿Por qué es una noticia mundial?

Porque estamos llenos de estereotipos.

Porque nos dijeron que tejer es de mujeres, no solo de mujeres, de mujeres viejas; entonces, suena absurdo e increíble que este atleta olímpico de 27 años lo esté haciendo.

¿Cómo se atreve?

Desde hace más de un año, subasta sus tejidos a través de su página de Instagram y dona las ganancias a investigaciones médicas para tratar los tumores cerebrales, enfermedad que le causó la muerte a su padre. Daley sabe que romper con estereotipos nos transforma en una sociedad más inclusiva y tolerante. Y si los demás no lo entienden, no es su problema.

Tokio 2020 también nos mostró a Laurel Hubbard, la primera mujer transgénero que compite en unos Juegos Olímpicos, pero también nos mostró un profundo desentendimiento de lo que “transicionar” significa y un absurdo temor de que las mujeres trans ocupen todos los lugares que, aparentemente, solo le corresponden a las mujeres cisgénero.

Laurel tenía todo en contra, si ganaba, la atacarían diciendo que fue “porque es hombre”.

Pero Laurel no ganó y de cualquier forma los ataques llegaron.

Aun así, la halterista neozelandesa dejó claro que la existencia de las mujeres trans no borra a nada y que nadie cambia de género solo por ganar una medalla olímpica.

Y que si los demás no lo entienden, sí, tampoco es su problema, porque Tokio 2020 nos ha demostrado que el mundo cambió y que podemos aceptarlo o no, pero nadie ganará nada negándolo.

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